Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

lunes, 26 de septiembre de 2005

La Singularidad que viene

Todo está cambiando. Nadie puede dudar eso. Y además son cambios cada vez más rápidos, tanto que a veces me da vertigo asomarme al futuro que viene. Y no es para menos. Abundan los que creen que el fin de nuestro mundo está a la vuelta de la esquina, y razones no les faltan: no hay más que pensar en el cambio climático irreversible que estamos viviendo y las consecuencias globales que el mismo accarrea (todo el mundo sabe a estas alturas lo que conllevará el bloqueo de la corriente termosalina del Atlantico Norte, por poner un ejemplo). Tambien se habla mucho de la crisis energética (the oil peak!), el crecimiento imparable de la población humana junto con la extraña exacerbación de los nacionalismos (en lugar de tender al mestizaje de las razas, parece que en cada vez más casos, se tiende a acentuar las diferencias!), que parece incrementar la tensión social (más guerras?). Otras desgracias que están en camino son la inminente pandemia de gripe aviar/ humana, e incluso se habla de que la Tierra está en rumbo a una posible colisión con un asteroide que sucederá antes del final del presente siglo, posiblemente dentro de los próximos 20-30 años. No se hablaba antiguamente de los cuatro jinetes del Apocalipsis? Cualquiera podría pensar que algo parecido se nos viene encima.
De todas formas, acabo de leer un artículo esperanzador en el New Scientist en el que se hace una previsión del futuro que viene, y aunque reconoce que nos aproximamos rápidamente a un momento de alguna forma crucial para la historia humana, este momento historico no es sin embargo tan catastrófico como otros lo pintan. Al contrario, la humanidad está evolucionando de una forma exponencial hacia ese momento llamado “singularidad” (“a time when the pace of technological change will be so rapid and its impact so deep that human life will be irreversibly transformed”), que según el autor del artículo rondará alrededor del 2020.
El caso es que nos encontramos en un momento increíble de la historia humana que de alguna forma nos hace privilegiados de estar aquí para vivirlo. La cuestión es si nos tocará presenciar el lado positivo de la singularidad (los avances tecnológicos y demás), o por el contrario si seremos testigos del final del mundo tal y como lo conocemos.
A recordar: el año 2020…

viernes, 26 de agosto de 2005

No tenemos remedio, hagamos lo que hagamos.

Este verano, durante una tertulia nocturna comenté que existía una formulita que predecía el comportamiento de la población humana. Eso lo había leído en la versión digital del New Scientist, aunque ahora no sepa dónde o cuando la ví. La formulita en cuestión fue diseñada para predecir el comportamiento real de unas partículas subatómicas o algo así, y a alguien se le ocurrió aplicarla por comparación a los humanos, concluyendo que la población humana tiende de forma irremediable a aumentar la brecha entre ricos y pobres. Aquí está la prueba, extraída de la edición de hoy del Estrella Digital:

La ONU advierte que el mundo es más desigual que hace diez años


El estudio se centra, básicamente, en el abismo que existe entre la economía formal y la informal


Montserrat Vendrell/Efe

Naciones Unidas


A pesar del crecimiento sin precedentes y la mejora de las condiciones de vida que han experimentado muchos países del mundo, la brecha entre ricos y pobres ha aumentado en la última década, según denuncia la ONU. En el informe titulado "La Situación Social Mundial del 2005", hecho público ayer, la ONU utiliza este argumento para defender que el crecimiento económico, por sí solo, no es la panacea para solventar los problemas de desarrollo

El estudio se centra en el abismo que existe entre la economía formal y la informal, entre los trabajadores calificados y los que no lo son, así como en el acceso a la salud, la educación y a las oportunidades de participación social, política y económica.

La conclusión que se desprende del informe es que el crecimiento de los ingresos no sólo no es suficiente para evitar el traspaso de la pobreza entre generaciones, sino que puede conducir a la acumulación de la riqueza en unos cuantos.

"El informe puede servir de guía para que se tomen medidas hacia la creación de un mundo más seguro y próspero, en donde la gente pueda disfrutar mejor sus derechos y libertades. Superar la situación de desigualdad es un elemento esencial en este cometido", dijo el secretario general, Kofi Annan, en un comunicado.

El informe expone que, como fruto de la globalización, las desigualdades se han mantenido tanto entre los países como dentro de las economías nacionales, lo que se observa en áreas como el empleo, la seguridad en el trabajo y los salarios.

En muchos países, según apunta, el desempleo sigue siendo muy alto y afecta con mayor intensidad a la población juvenil, por lo que un 47 por ciento del total de los 186 millones de desempleados en el mundo son jóvenes. También se sostiene que un cuarto de la población trabajadora no puede mantener a sus familias por obtener ingresos de tan sólo un dólar al día.

Además, la amplia mayoría de trabajadores pobres pertenecen a la "economía sumergida", que ha crecido debido a la fuerte competitividad global y a los cambios en el mercado laboral.

Las disparidades salariales entre los trabajadores capacitados y los que no lo son han aumentado también en muchos países, y se ve reflejado en una caída del salario mínimo, mientras que los sueldos altos han subido todavía más.

Un ejemplo que presenta es el caso de China y la India que, pese a experimentar un crecimiento económico, las diferencias entre los trabajadores son ahora más elevadas.

Este no es un problema del mundo en desarrollo, sino también de los países industrializados, dado que las diferencias más pronunciadas entre los salarios se producen en EEUU, Reino Unido y Canadá.

El informe sostiene que también existe una enorme desigualdad en el acceso a la salud en muchas zonas, especialmente en los países del África subsahariana y en ciertas partes de Asia. La expectativas de vida entre estos países y los desarrollados son dispares, principalmente debido a factores como el sida, la falta de acceso a vacunas, al cuidado infantil y maternal, así como a la educación.

La violencia es otra de las causas de la desintegración del tejido social y la exclusión, especialmente cuando se trata de luchas políticas para lograr poder, tierras y recursos, según el informe.

También denuncia que a los pueblos indígenas, las personas discapacitadas, los ancianos y a los jóvenes se les impide participar en la toma de decisiones que afectan su bienestar, y la mayoría de las veces se les deniegan sus derechos básicos.

"No vamos a avanzar en la agenda del desarrollo sin abordar los desafíos de la desigualdad dentro y entre países. Con la fecha límite del 2015 para alcanzar los Objetivos del Milenio, es el momento para incorporar la reducción de la desigualdad en nuestras estrategias", manifestó José Antonio Ocampo, subsecretario para Asuntos Políticos y Económicos de la ONU.

martes, 23 de agosto de 2005

Quienes somos, de dónde venimos y hacia dónde nos dirigimos

Me parece demasiado pretencioso poder escribir esta noche sobre estas tres cuestiones en unas pocas palabras, pero bueno, como creo que esto no llegue a leerse jamás, pues me da igual. Además, alguna vez tendré que hacerlo, ya que es algo que llevo mascando desde hace tiempo. Desde luego, no pretendo hacer ningún ensayo literario ni descubrir nada nuevo, particularmente cuando mi nivel cultural/ linguístico/ semántico/ etc no le llegue ni a los talones de cualquier mediocre escritor de cualquier periódico de gran tirada.
En fin, empecemos con la primera questión: ¿Quienes somos? Somos humanos, es decir, una especie animal que se ha auto-nombrado "Homo sapiens" (será que nos creemos más listos que las demás especies, aún cuando no nos hemos puesto de acuerdo para definir lo que es la inteligencia!). Desde el punto de vista fisio-biológico, simplemente un mamífero más, con la particularidad de que es extremadamente adaptable a cualquier medio, lo cual le ha convertido en una de las especies con más influencia en el planeta que hemos llamado Tierra. Dentro de la pregunta del “quienes somos” hay muchísimas otras incógnitas aún en el aire, tales como un entendimiento total del comportamiento humano, el funcionamiento de nuestro organismo (el cerebro mismo no para de revelar nuevos secretos cada día). Somos, como cualquier otra especie animal, el resultado de una serie de pasos evolutivos a consecuencia de un determinado cúmulo de circumstancias, que ha dado lugar a un organismo particularmente apto para un momento (el ahora de los útimos 200.000 años) y un lugar (nuestro planeta). Sin embargo, esa aptitud pudiera ser (o más bien lo es) tema de discusión ya que al parecer nuestra especie se creó a partir de circumstancias medioambientales cambiantes, con lo que una característica nuestra que nos da ventaja sobre otras especies es la facilidad con que nos adaptamos a un medio cambiante. Esto ha hecho que colonicemos una gran parte de la superficie seca de la Tierra, desplazando a otras especies menos “adaptables” que la nuestra.
¿De dónde venimos? Eso tampoco parece estar muy claro, existiendo todavía algunas dudas sobre nuestro pasado. De todas formas, el National Geographic con su proyecto Genográfico (https://www5.nationalgeographic.com/genographic/) nos va a dar la indicación más clara del origen de nuestra especie, y de su expansión a lo largo y ancho del mundo. Yo mismo he pedido el kit para conocer mis ancestros, y no puedo esperar a averiguar los resultados. Lo que está claro es que venimos de una línea de homínidos que andaba pululando por Africa desde hace más de 200.000 años, y que como tal, tenemos una serie de características y comportamientos que son inherentes a la especie, por mucho que nuestra cultura moderna los quiera abolir. Por ejemplo la sexualidad, algo tan natural y esencial para la especie, es una faceta que, por la razón que sea, está completamente trastocada, camuflada y oprimida, ¡por nuestra propia cultura!. El ejemplo más claro de esta contradicción está en la censura de nuestros propios medios de comunicación a las imágenes/ textos/ etc. “explícitos” de sexo entre dos (o más) personas, cuando si algo hiciera por el futuro de la especie es asegurar la procreación. Sin embargo, los mismos medios bajan el tono de censura en escenas donde se ve matar a otro ser humano. ¿Habrá algo más “anti-natural” o “anti-evolución” que la matanza de los propios?. Quizás el conocimiento del origen final de la especie acabe de una vez por todas con todos estos tabúes, aunque por otra parte, quizás los tabúes mismos no sean más que una consecuencia lógica del proceso evolutivo que la misma especie ha seguido.
¿A dónde vamos?. Pues ésta es para mí la más intrigante de las tres preguntas. Con tantos cambios en el medio que nos rodea, la mayoría (si no todos) a consecuencia de nuestras propias acciones, hace que el futuro inmediato que viene no se parezca en nada a ninguno de los tiempos pasados, con lo que no tendremos ninguna referencia para actuar con respecto a los cambios brutales que parece que se avecinan. Sólo nuestra probada capacidad de adaptación a los cambios, que tan bien nos ha servido hasta ahora. Sin embargo, ¿nos servirá de igual manera para enfrertarnos a este futuro tan incierto? Al parecer nunca antes en la historia de la Tierra se han sucedido cambios medioambientales a semejante ritmo como hasta ahora (quitando claro está eventos catastróficos tales como meteoritos, volcanes y similares cataclismos naturales). Todo esto hace que el futuro al que irremediablemente nos dirigimos sea un tiempo emocionante, pero que a la vez da miedo: el miedo a lo desconocido.

viernes, 8 de julio de 2005

Recuerdos desde Londres

El teléfono no para de sonar y no me deja dormir. Excusa barata ya que no puedo dormir bien aunque lo intente: esa es una de las consecuencias del turno de noche que hago esta semana. Me levanto y me quejo en voz alta a sabiendas que el esfuerzo será en vano. Mi pareja me responde: "No sabes la que te estás perdiendo". Serán las once y media de la mañana, y hay más revuelo que de costumbre en casa para ser un jueves a estas horas.
Bajo a la cocina a prepararnos un café.
La televisión está encendida con un canal de noticias dando partes continuamente: han habido varios atentados en Londres, y esa es la razón por la cual mi pareja se encierra en la oficina para preparar nuevos informes. "Ya voy por seis notas para la radio" me dice. Y no es para menos. El Reino Unido en general, y Londres en particular, llevan siendo el centro de atención del mundo humano durante los últimos días, y los sucesos de hoy parecen ser la culminación mediática del estrellato de la ciudad.
En teoría, esta noche trabajo en el centro de Londres, pero tal y como están las cosas, lo veo difícil. La televisión muestra continuamente imágenes de lo ocurrido y de la respuesta de los servicios de policía y ambulancia, dando la impresión de que todo el centro es un caos.
De la oficina me confirman que, a pesar de los eventos del día, tendré que ir a trabajar. Una pena, pienso, ya me estaba haciendo a la idea de tener un fin de semana largo.
(...)
Son las diez y media de la noche, y estoy llegando a mi destino. El centro de Londres está como siempre ha estado, hay gente en las terrazas tomando las últimas copas, algún que otro coche de policía pasa con las sirenas y las luces encendidas, y el tráfico no refleja ninguna anomalía. A un recién llegado ajeno a todo lo ocurrido no le parecería que ha habido un ataque "terrorista" en el centro de la ciudad. La gente que me encuentro sigue con sus quehaceres cotidianos como si nada hubiera pasado. Ni siquiera los comentarios que intercambiamos dan el más ligero atisbo de preocupación, interés o reflexión sobre lo sucedido.
(...)
Por lo que sé hasta ahora, hay varias decenas de muertos. Anteriormente me vi en la situación de explicarle lo sucedido a una niña de seis años. "Parece que han muerto algunas personas en el centro", le dije. "Han habido algunas explosiones y eso es lo que ha hecho que mueran esas personas". "La gente puede morir por enfermedad, por que se hace viejos, o por accidentes como los que han ocurrido hoy". "Es triste, sobre todo para los que pierden a alguien conocido, pero es lo que hay. La vida es así". "Tú no tienes por que estar triste: no conocemos a nadie de los que han muerto hoy”. No sé si la convencí, pero hoy me han dicho que esa noche la niña tuvo miedo y que durmió con su hermana pequeña en la misma cama.
La vida es así. Los humanos somos así. El extremadamente raro (en cuanto a frecuencia y localización) incidente de hoy se repetirá mañana en otro país, y de hecho pérdidas humanas de esta naturaleza ocurren a diario por todo el mundo, y no nos enteramos. Solamente nos llegan las noticias “que realmente venden”. No creo que nadie se fijara mucho en un ajuste de cuentas entre bandas rivales que dejara un saldo de víctimas mortales “inocentes” como el de hoy, pero con la diferencia de que ese suceso ocurriera en una barriada de chabolas de un país del llamado “tercer mundo”. La única realidad es que han muerto personas de forma accidental.
(...)El reloj sigue su curso. Esta noche me voy con mi pareja a ver “War of the Worlds”. Quizás el título sea indicativo del momento que atraviesa la Humanidad. Quizás sea descriptivo de lo que la misma “humanidad” representa.

martes, 28 de junio de 2005

Sin palabras

No hay mucho que decir, pero sigo escribiendo. La ventana se abre al jardín de delante de casa dejándome ver cómo juegan los niños en la calle. Hace una temperatura agradable que se disfruta aún más con la brisa medio marina que sopla por estos lares. Una mosca acaba de entrar por la ventana medio abierta y me distraigo mirándola. La pobre se golpea repetidamente de cabeza contra el cristal de la ventana. Qué hago? La aplasto con el dedo o abro la ventana y dejo que se valla? Opto por la segunda opción, aunque en otras ocasiones me hubiera inclinado más por la primera. El sonido de la brisa con las ramas de los árboles se mezcla ahora con el de la tele de abajo: no entiendo lo que se dice desde este cuarto, pero el ruido me acerca aún más al momento. La misma televisión ha despertado a los agapornis de su siesta, con lo que sus chillidos son ahora más sonantes que los propios de la tele. Parece que estén comentando la programación.
Pausa.
Me doy cuenta tambien del traqueteo del teclado del ordenador mientras escribo estas lineas. No es tan constante como el resto de sonidos que me envuelven en esta tarde de junio, pero igualmente relajante. Borro algunos comentarios. No tienen mucho sentido. ¿Lo tiene el resto de esta carta?.
Los vecinos de la casa de al lado han salido. Hablan entre ellos pero no entiendo lo que dicen. Al mismo tiempo, unas palomas de bosque pasan volando por encima del la calle sin hacer ningún sonido. Junto a ellas, una urraca. Tampoco he escuchado nada. Sin embargo es mentira. La brisa, la tele, los agapornis, los niños, todos siguen ahí con su algarabía constante, aunque poco a poco pasan a un segundo plano mientras exploro la realidad que me rodea. ¿Qué estoy buscando?
...
Nada. Simplemente estoy observando. Escuchando. Es un gustazo.

jueves, 23 de junio de 2005

Pregunta sobre el orgasmo femenino

Acabo de mandar una pregunta a una revista en el internet. Porqué los hombres tenemos un orgasmo corto que nos deja extenuados y, en la mayoría de los casos, necesitando un reposo antes de proseguir con la actividad sexual, mientras que por el contrario, en el caso de las mujeres el orgasmo no sólamente dura más, sino que además ellas al parecer se quedan predispuestas para seguir disfrutando del sexo inmediatamente!. Esta preguntita me vino con uno de esos e-mails con chiste incluido en el que la gracia era básicamente el hacer incapié en las diferencias entre el hombre y la mujer, y particularmente en ésta.
El caso es que pensando en ello, empecé a dudar mucho de la organización social actual basada en el núcleo familiar formado por un hombre y una mujer junto con su descendencia. Esta discrepancia de forma y fondo de ambos orgasmos no cuadra en absoluto con el actual sistema familar, sino más bien con uno en el que la mujer es "servida" por varios hombres, cosa que cuadra más con la idea que uno tiene sobre el supuesto matriarcado prehistórico.
Evidentemente, si esta hipótesis es cierta (el matriarcado existió, y uno de sus "residuos" biológicos que aún prevalece en la especie es el orgasmo femenino), se abren otras muchas preguntas tales como porqué y cómo ocurrió el cambio de matriarcado primitivo al modelo actual de sociedad, así como la ultima razón que haga que se mantenga la actual hipocresía en la cultura moderna en torno a la sexualidad humana.

martes, 24 de mayo de 2005

El conglomerado

Sexo, educación, cultura, el mundo que nos rodea..., un año decidí ponerme a escribir un diario. Escribiría lo primero que se me pasara por la cabeza, y la única condición era que por lo menos tendría que monologar durante unas 500 palabras cada día del año. Fue el año que cumplí mis treinta y cinco. El año que alguién dijo alguna vez que yo moriría. Pasó el año y por aquí sigo, no cumplí con aquella única condición de 500 palabras diarias, pero se me quedaron las ganas de completar algún día lo que empecé.

¿Quizás con esto del "blogging"?

lunes, 23 de mayo de 2005

El primer intento

Se acabó la primera noche. No será la última. Quizás mañana tenga más fuerzas para escribir.