Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

miércoles, 31 de mayo de 2006

Spider, spider


Maria es inteligente, según sus profesores, una de las más listas de la clase. Cuando era más pequeña, era más extrovertida, y se iba con cualquiera. Ahora, aunque le encanta jugar con la bici y con otros niños en la calle, no le importa quedarse en casa leyendo, dibujando o viendo la tele (cómo no!), al contrario que su hermana pequeña.
Como es la mayor, Maria sorprende a menudo a sus padres con las cosas que ha aprendido, o con cosas “nuevas” e inesperadas tales como la poesía que escribió este fin de semana pasado, y que suavizó los efectos secundarios que el síndrome del nido está causando a su familia:
“Spider, spider, crawling on your face.
Spider, spider, crawling with grace.
Spider, spider, crawling with his head.
Spider, spider, killed and dead.”
Será un sentimiento natural de los padres hacia los hijos, pero aquel día esta poesía de Maria hizo que los suyos durmiéran un poco más a gusto.

viernes, 26 de mayo de 2006

Are we doomed?

Quería escribir algo sobre el "sindrome del nido" que estoy padeciendo ultimamente, pero esto me ha llamado la atención más de la cuenta. Lo he sacado de http://sss.stanford.edu/others/jamaiscascio/
"If there is a key driving force pushing towards a singularity, it's international competition for power. This ongoing struggle for power and security is why, in my view, attempts to prevent a singularity simply by international fiat are doomed. The potential capabilities of transformative technologies are simply staggering. No nation will risk falling behind its competitors, regardless of treaties or UN resolutions banning intelligent machines or molecular-scale tools. The uncontrolled global transformation these technologies may spark is, in strategic terms, far less of a threat than an opponent having a decided advantage in their development - a 'singularity gap,' if you will. The 'missile gap' that drove the early days of the nuclear arms race would pale in comparison. Jamais Cascio".
Esto implica una vez más que la evolución "natural" humana es imparable, y que hagamos lo que hagamos..., ...¡la vamos a cagar!!. ¿Hay alguien por ahí con alguna idea "esperanzadora" (y lógica a la vez!) sobre lo que el futuro nos pueda deparar?

martes, 23 de mayo de 2006

Let's beat the drought together


Hace unos días recibí una carta de Thames Water (la compañía que nos vende el agua potable por estos lares) titulada igual que este post. Por lo visto, tenemos sequía en Londres!!. Ya lo anunciaron los medios de comunicación hace cosa de una semana, aunque más que un anuncio, fue una repetición de una copla bastante repetida: cada vez hay menos agua potable disponible por cabeza, y la excusa este año es que está lloviendo poco. POCO??!! Desde que lo escuché hace ya más de una semana no ha parado de llover todos los días, y la temperatura máxima no ha subido de los 15°C, con lo que poco se habrá evaporado!!. No es que ésta sea o haya sido la tónica durante todo el invierno, pero seguro que ha caido más agua que en mi Córdoba natal, que no llueve desde Dios sabe cuándo, y la temperatura ronda ya los 30°C. Para mí, cuando se hablaba de sequía en España, yo lo veía con mis propios ojos: los días soleados, temperaturas agradables, los campos secos y polvorientos, etc, etc. Sin embargo, por aquí es distinto: frío, húmedad, prados y parques verdísimos con los bosques frondosos y exuberantes, la tierra mojada, y en lugar de polvo, verdina. Pero sigue haciendo falta agua, al menos de la potable.
Según Ken Livingstone (el London Mayor), es porque un gran volumen de agua potable se pierde por fugas de las antiguas cañerías de Londres (que tienen más de siglo y medio según dicen por ahí). De acuerdo con Thames Water, es porque este año ha llovido poco y la capa freática está muy por debajo del nivel normal. La compañía quiere dinero para construir una desalinizadora en el Thames, el London Mayor quiere que se gasten el dinero en reparar las cañerías. Los dos tienen razón, y los dos se equivocan: el problema es que somos demasiados y no paramos de crecer (yo soy el que menos se puede quejar con el inminente crecimiento demográfico en mi propia casa!!). Pero decir eso significaría echar más leña al fuego de otros problemas (inmigrantes ilegales, tensiones entre distintos grupos raciales o étnicos, etc, por ejemplo), y es algo que no pueden decir en público, pero que todos saben.
Solución: Parar. Parar completamente. Todo de una vez... Y ver cómo se marchitan las macetas del jardín...

sábado, 20 de mayo de 2006

Retrato de una familia cualquiera

Uno de esos momentos extremadamente raros en los que esta familia de la imagen pudo reunir a todos sus miembros, empezando desde los abuelos hacia abajo. Como en todas las familias, hay de todo un poco. Tenemos un par de administrativos (banqueros?, financieros?, en fín, que lo suyo es el negocio de hacer dinero con el dinero, aunque siempre estén endeudados hasta las orejas). El resto de profesiones que se barajan (incluyendo la de cuidar de la familia) son tan dispares que parece que se halla hecho a propósito: veterinario, periodista, actor, biólogo, topógrafo y aventurero (!?). Hay quien vive fuera de su país original, hay quien vive fuera de su ciudad original, hay quien vive cerca de la vivienda original, y hay incluso algunos que simplemente viven, una temporada aquí y otra allá. En este grupo tenemos un divorciado, parejas estables, y, cómo no, solteros (el resignado y también el encantado!). Los hay amantes de la naturaleza, de las mujeres, de los libros, de las apariencias, de su familia, de su propia vida. Algunos tienen mentalidad conservadora, pero también los hay liberales, moderados, nacionalistas, sin nación, religiosos practicantes, ateos, esotéricos y empíricos. Por supuesto, hay niños, pequeños todavía (e incluso uno más en camino!), que aunque cada uno ya empieza a tener su personalidad propia, todavía tienen un futuro abierto por delante: el que le dejen sus padres...
En fin, una familia como otra cualquiera.

viernes, 19 de mayo de 2006

De vuelta de la montaña de piedra


Me gusta esta imagen. Me recuerda otros tiempos, cuando yo era pequeño. También iba de excursión al mismo sitio con mi padre. Este sitio tiene algo de especial

martes, 16 de mayo de 2006

Pornografía infantil

- Papá, quién es tu best buddy?
- Maria, así sentada me estás molestando, que ya eres muy grande!
(Maria estaba sentada sobre mis costillas, mientras yo estaba tumbado en el sofá leyendo -o intentando leer!- el libro del Gen Egoista con el que tanto tiempo llevo y aún no he terminado)
- Papá, quién es tu best buddy?
- Maria, estoy leyendo y no me estás dejando!
- Pero dime quién es tu best buddy!
- Eso es según a qué te refieras con best body
(mi pronunciación en inglés tan terrible como el primer día). Cómo se dice en español?
- Best buddy!!, ha dicho best buddy, no body!! -interrumpió Ainhoa después de levantarse de su asiento, es decir, mis piernas-
- Bueno, me da igual, el caso es que quiero que me lo digais en español, qué quereis decir con el best baddy! (la pronunciación no mejora a pesar del esfuerzo)
- Hmmm, es que no sabes!! (Maria se está empezando a frustar por mi aparente falta de entendimiento). Es como el best friend, el mejor amigooo!
- Ahh
(aparentando sorpresa al descubrir por fin el significado). Pues entonces, eeh (momentos de duda…), entonces es mamá.
Both (Ainhoa y Maria) se empiezan a reirse entre dientes, mirándose con complicidad: algo están tramando…
- Entonces tu haces snogging con mamá? (de la risa entre dientes ambas pasan a la carcajada; aquí no hay quien lea…)
- Bueno, eso depende de lo que querais decir con snogging. A ver, qué es eso de snogging que os hace tanta gracia?
- (Ainhoa) Pues cuddling and kissing, (se siguen riendo, con sonrisas de complicidad)
-(Maria) y touching el culo, y putting el pitilín en el chichi!
- (Ainhoa) Shut uuup!, eso no se dice! (intentando echarle la bronca a Maria, como por haber descubierto un secreto al enemigo)
- (Maria) Sííí, y poniendo el pitilín en el chichi!! (y se sigue riendo la tía!)
- Maria, anda, quítate de ahí ya que eres una pesada y no me estás dejando leer. Anda, venga, iros a la calle a jugar hasta la hora de cenar, que hoy hace bueno y así me dejáis tranquilo un poco.

Me dejó sin más palabras. De hecho, no debía haberme sorprendido ya que cuando eran más pequeñas y Maria me preguntó la preguntita que todos los padres han temido (la de cómo hace mamá para meter un bebé en la barriga), no dudé en contestarle describiendo todo el proceso de la sexualidad humana con todo lujo de detalles, eso sí, utilizando términos puramente científicos o técnicos completamente desconocidos para ellas. Con razón, al acabar mi monólogo aquel día, me miraron (la madre también) con cara como de qué carajo estás hablando. Sin embargo, y por fortuna para ellas, su madre les explicó más adelante de dónde venían los niños pero de una forma más a su nivel, diciéndoles que primero papá pone una semillita dentro de la barriga de mamá, etc, etc, y que esto lo hacía poniéndole el pitilín dentro del chichi!.

A mí es que estas mujeres me pueden, y me van pudiendo un poco más cada día que pasa…

viernes, 12 de mayo de 2006

Carta de Richard Dawkins a su hija de 10 años

Esta carta me la encontré blogeando por ahí. Richard Dawkins es el autor de "El Gen Egoista", una de las personas más sensatas e inteligentes que jamás que leido y escuchado. Merece la pena leerla y quedarse con las ideas expresadas.

Buenas y malas razones para creer (por Richard Dawkins)
Querida Juliet:Ahora que has cumplido 10 años, quiero escribirte acerca de una cosa que para mi es muy importante. ¿Alguna vez te has preguntado cómo sabemos las cosas que sabemos? ¿Cómo sabemos, por ejemplo, que las estrellas que parecen pequeños alfilerazos en el cielo, son en realidad gigantescas bolas de fuego como el Sol, pero que están muy lejanas? ¿Y cómo sabemos que la Tierra es una bola más pequeña, que gira alrededor de esas estrellas, el Sol?La respuesta a esas preguntas es "por la evidencia". A veces, "evidencia" significa literalmente ver (u oír, palpar, oler) que una cosa es cierta. Los astronautas se han alejado de la Tierra lo suficiente como para ver con sus propios ojos que es redonda. Otras veces, nuestros ojos necesitan ayuda. El "lucero del alba" parece un brillante centelleo en el cielo, pero con un telescopio podemos ver que se trata de una hermosa esfera: el planeta que llamamos Venus. Lo que aprendemos viéndolo directamente (u oyéndolo, palpándolo, etc.) se llama "observación".Muchas veces, la evidencia no sólo es pura observación, pero siempre se basa en la observación. Cuando se ha cometido un asesinato, es corriente que nadie lo haya observado (excepto el asesino y la persona asesinada). Pero los investigadores pueden reunir otras muchas observaciones, que en un conjunto señalen a un sospechoso concreto. Si las huellas dactilares de una persona coinciden con las encontradas en el puñal, eso demuestra que dicha persona lo tocó. No demuestra que cometiera el asesinato, pero además pueda ayudar a demostrarlo si existen otras muchas evidencias que apunten a la misma persona. A veces, un detective se pone a pensar en un montón de observaciones y de repente se da cuenta que todas encajan en su sitio y cobran sentido si suponemos que fue Fulano el que cometió el asesinato.Los científicos -especialistas en descubrir lo que es cierto en el mundo y el Universo- trabajan muchas veces como detectives. Hacen una suposición (ellos la llaman hipótesis) de lo que podría ser cierto. Y a continuación se dicen: si esto fuera verdaderamente así, deberíamos observar tal y cual cosa. A esto se llama predicción. Por ejemplo si el mundo fuera verdaderamente redondo, podríamos predecir que un viajero que avance siempre en la misma dirección acabará por llegar al mismo punto del que partió. Cuando el médico dice que tienes sarampión, no es que te haya mirado y haya visto el sarampión. Su primera mirada le proporciona una hipótesis: podrías tener sarampión. Entonces, va y se dice: "Si de verdad tiene el sarampión, debería ver...." y empieza a repasar toda su lista de predicciones, comprobándolas con los ojos (¿tienes manchas?), con las manos (¿tienes caliente la frente?) y con los oídos (¿te suena el pecho como suena cuando se tiene el sarampión?). Sólo entonces se decide a declarar "Diagnóstico que la niña tiene sarampión". A veces, los médicos necesitan realizar otras pruebas, como análisis de sangre o rayos x, para complementar las observaciones hechas con sus ojos, manos y oídos.La manera en que los científicos utilizan la evidencia para aprender cosas del mundo es tan ingeniosa y complicada que no te la puedo explicar en una carta tan breve. Pero dejemos por ahora la evidencia, que es una buena razón para creer algo, porque quiero advertirte en contra de tres malas razones para creer cualquier cosa: se llaman "tradición", "autoridad" y "revelación".Empecemos por la tradición. Hace unos meses estuve en televisión, charlando con unos 50 niños. Estos niños invitados habían sido educados en diferentes religiones: había cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, sijs...El presentador iba con el micrófono de niño en niño, preguntándoles lo que creían. Lo que los niños decían demuestra exactamente lo que yo entiendo por "tradición". Sus creencias no tenían nada que ver con la evidencia. Se limitaban a repetir las creencias de sus padres y de sus abuelos, que tampoco estaban basadas en ninguna evidencia. Decían cosas como "los hindúes creemos tal y cual cosa", "los musulmanes creemos esto y lo otro", "los cristianos creemos otra cosa diferente".Como es lógico, dado que cada uno creía cosas diferentes, era imposible que todos tuvieran razón.Por lo visto, al hombre del micrófono esto le parecía muy bien, y ni siquiera los animó a discutir sus diferencias. Pero no es esto lo que me interesa de momento. Lo que quiero es preguntar de dónde habían salido sus creencias. Habían salido de la tradición. La tradición es la trasmisión de creencias de los abuelos a los padres, de los padres a los hijos, y así sucesivamente. O mediante libros que se siguen leyendo durante siglos. Muchas veces, las creencias tradicionales se originan casi de la nada: es posible que alguien las inventará en algún momento, como tuvo que ocurrir con las ideas de Thor y Zeus; pero cuando se han transmitido durante unos cuantos siglos, el hecho mismo de que sean muy antiguas las convierte en especiales. La gente cree ciertas cosas sólo porque mucha gente ha creído lo mismo durante siglos. Eso es la tradición.El problema con la tradición es que, por muy antigua que sea una historia, es igual de cierta o de falsa que cuando se inventó la idea original. Si te inventas una historia que no es verdad, no se hará más verdadera porque se trasmita durante siglos, por muchos siglos que sean.En Inglaterra, gran parte de la población ha sido bautizada en la Iglesia Anglicana, que no es más que una de las muchas ramas de la religión cristiana. Existen otras ramas, como la ortodoxa rusa, la católica romana y la metodista. Cada una cree cosas diferentes. La religión judía y la musulmana son un poco más diferentes, y también existen varias clases distintas de judíos y de musulmanes. La gente que cree una cosa está dispuesta a hacer la guerra contra los que creen cosas ligeramente distintas, de manera que se podrá pensar que tienen muy buenas razones -evidencias- para creer lo que creen. Pero lo cierto es que sus diferentes creencias se deben únicamente a diferentes tradiciones.Vamos a hablar de una tradición concreta. Los católicos creen que María, la madre de Jesús, era tan especial que no murió, sino que fue elevada al cielo con su cuerpo físico Otras tradiciones cristianas discrepan, diciendo que María murió como cualquier otra persona. Estas otras religiones no hablan mucho de María, ni la llaman "Reina del cielo", como hacen los católicos. La tradición que afirma que el cuerpo de María fue elevado al cielo no es muy antigua. La Biblia no dice nada de cómo o cuándo murió; de hecho, a la pobre mujer apenas se la menciona en la Biblia. Lo de que su cuerpo fue elevado a los cielos no se inventó hasta unos seis siglos después de Cristo. Al principio, no era más que un cuento inventado, como Blancanieves o cualquier otro. Pero con el paso de los siglos se fue convirtiendo en una tradición y la gente empezó a tomársela en serio, sólo porque la historia se había ido transmitiendo a lo largo de muchas generaciones. Cuanto más antigua es una tradición, más en serió se la toma la gente. Y por fin, en tiempos muy recientes, se declaró que era una creencia oficial de la Iglesia Católica: esto ocurrió en 1950, cuando yo tenía la edad que tienes tú ahora. Pero la historia no era más verídica en 1950 que cuando se inventó por primera vez, seiscientos años después de la muerte de María.Al final de esta carta volveré a hablar de la tradición, para considerarla de una manera diferente.Pero antes tengo que hablarte de la otras dos malas razones para creer una cosa: la autoridad y la revelación.La autoridad, como razón para creer algo, significa que hay que creer en ello porque alguien importante te dice que lo creas. En la Iglesia Católica, por ejemplo, la persona más importante es el Papa, y la gente cree que tiene que tener razón sólo porque es el Papa. En una de las ramas de la religión musulmana, las personas más importantes son unos ancianos barbudos llamados ayatolás. En nuestro país hay muchos musulmanes dispuestos a cometer asesinatos sólo porque los ayatolás de un país lejano les dicen que lo hagan.Cuando te decía que en 1950 se dijo por fin a los católicos que tenían que creer en la asunción a los cielos del cuerpo de María, lo que quería decir es que en 1950 el Papa les dijo que tenían que creer en ello. Con eso bastaba. ¡El Papa decía que era verdad, luego tenía que ser verdad! Ahora bien, lo más probable es que, de todo lo que dijo el Papa a lo largo de su vida, algunas cosas fueron ciertas y otras no fueron ciertas. No existe ninguna razón válida para creer que todo lo que diga sólo porque es el Papa, del mismo modo que no tienes porque creer todo lo que te diga cualquier otra persona. El Papa actual ha ordenado a sus seguidores que no limiten el número de sus hijos. Si la gente sigue su autoridad tan ciegamente como a él le gustaría, el resultado sería terrible: hambre, enfermedades y guerras provocadas por la sobrepoblación.Por supuesto, también en la ciencia ocurre a veces que no hemos visto personalmente la evidencia, y tenemos que aceptar la palabra de alguien. Por ejemplo, yo no he visto con mis propios ojos ninguna prueba de que la luz avance a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo, sin embargo, creo en los libros que me dicen la velocidad de la luz. Esto podría parecer "autoridad" pero en realidad es mucho mejor que la autoridad, porque la gente que escribió esos libros sí que había observado la evidencia, y cualquiera puede comprobar dicha evidencia siempre que lo desee. Esto resulta muy reconfortante. Pero ni siquiera los sacerdotes se atreven a decir que exista alguna evidencia de su historia acerca de la subida a los cielos del cuerpo de María.La tercera mala razón para creer en las cosas se llama "revelación". Si en 1950 le hubieras podido preguntar al Papa cómo sabía que el cuerpo de María había ascendido al cielo, lo más probable es que te hubiera respondido que "se le había revelado". Lo que hizo fue encerrarse en su habitación y rezar pidiendo orientación. Había pensado y pensado, siempre sólo, y cada vez se sentía más convencido. Cuando las personas religiosas tienen la sensación interior de que una cosa es cierta, aunque no exista ninguna evidencia de que sea así, llaman a esa sensación "revelación". No sólo los Papas aseguran tener revelaciones. Las tienen montones de personas de todas las religiones, y es una de las principales razones por las que creen las cosas que creen. Pero ¿es una buena razón?Supón que te digo que tu pero ha muerto. Te pondrías muy triste y probablemente me preguntarías: "¿Estás seguro? ¿Cómo lo sabes? ¿Cómo ha sucedido?" y supón que yo te respondo: "En realidad no sé que Pepe ha muerto. No tengo ninguna evidencia. Pero siento en mi interior la curiosa sensación de que ha muerto". Te enfadarías conmigo por haberte asustado, porque sabes que una "sensación" interior no es razón suficiente para creer que un lebrel ha muerto. Hacen falta pruebas. Todos tenemos sensaciones interiores de vez en cuando, y a veces resulta que son acertadas y otras veces no lo son. Está claro que dos personas distintas pueden tener sensaciones contrarias, de modo que ¿cómo vamos a decidir cuál de las dos acierta? La única manera de asegurarse que un perro está muerto es verlo muerto, oír que su corazón se ha parado, o que nos lo cuente alguien que haya visto u oído alguna evidencia real de que ha muerto.A veces, la gente dice que hay que creer en las sensaciones internas, porque si no, nunca podrás confiar en cosas como "mi mujer me ama". Pero éste es un mal argumento. Puedes encontrar abundantes pruebas de que alguien te ama. Si estás con alguien que te quiere, durante todo el día estarás viendo y oyendo pequeños fragmentos de evidencia, que se van sumando. No se trata de una pura sensación interior, como la que los sacerdotes llaman revelación. Hay datos exteriores que confirman la sensación interior: miradas en los ojos, entonaciones cariñosas en la voz, pequeños favores y amabilidades; todo eso es autentica evidencia.A veces, una persona siente una fuerte sensación interior de que alguien la ama sin basarse en ninguna evidencia, y en estos casos lo más probable es que esté completamente equivocada. Existen personas con una firme convicción interior de que una famosa estrella de cine las ama, aunque en realidad la estrellan siquiera las conoce. Esta clase de personas tienen la mente enferma. Las sensaciones interiores tienen que estar respaldadas por evidencias; si no, no podemos fiarnos de ellas.Las intuiciones resultan muy útiles en la ciencia, pero sólo para darte ideas que luego hay que poner a prueba buscando evidencias. Un científico puede tener una "corazonada" acerca de una idea que, de momento, sólo "le parece" acertada. En sí misma. Ésta no es una buena razón para creer nada; pero sí que puede razón suficiente para dedicar algún tiempo a realizar un experimento concreto o buscar pruebas de una manera concreta. Los científicos utilizan constantemente sus sensaciones interiores para sacar ideas; pero estas ideas no valen nada si no se apoyan con evidencias.Te prometí que volveríamos a lo de la tradición, para considerarla de una manera distinta. Me gustaría intentar explicar por qué la tradición es importante para nosotros. Todos los animales están construidos (por el proceso que llamamos evolución) para sobrevivir en el lugar donde su especie vive habitualmente. Los leones están equipados para sobrevivir en las llanuras de África. Los cangrejos de río están construidos para sobrevivir en agua dulce. También las personas somos animales, y estamos construidos para sobrevivir en un mundo lleno de... otras personas. La mayoría de nosotros no tienen que cazar su propia comida, como los leones y los bogavantes; se las compramos a otras personas, que a su vez se la compraron a otras. Nadamos en un "mar de gente". Lo mismo que el pez necesita branquias para sobrevivir en el agua, la gente necesita cerebros para poder tratar con otra gente. El mar de está lleno de agua salada, pero el mar de gente está lleno de cosas difíciles de aprender. Como el idioma.Tú hablas inglés, pero tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de vosotras habla el idioma que le permite hablar en su "mar de gente". El idioma se transmite por tradición. No existe otra manera. En Inglaterra, tu perro Pepe es a dog. En Alemania, es ein Hund. Ninguna de estas palabras es más correcta o más verdadera que la otra. Las dos se transmiten de manera muy simple. Para poder nadar bien en su propio "mar de gente", los niños tienen que aprender el idioma de su país y otras muchas cosas acerca de su pueblo; y esto significa que tienen que absorber, como si fuera papel secante, una enorme cantidad de información tradicional (Recuerda que "información tradicional" significa, simplemente, cosas que se transmiten de abuelos a padres y de padres a hijos). El cerebro del niño tiene que absorber toda esta información tradicional, y no se puede esperar que el niño seleccione la información buena y útil, como las palabras del idioma, descartando la información falsa o estúpida, como creer en brujas, en diablos y en vírgenes inmortales.Es una pena, pero no se puede evitar que las cosas sean así. Como los niños tienen que absorber tanta información tradicional, es probable que tiendan a creer todo lo que los adultos les dicen, sea cierto o falso, tengan razón o no. Muchas cosas que los adultos les dicen son ciertas y se basan en evidencias, o, por lo menos en el sentido común. Pero si les dicen algo que sea falso, estúpido o incluso maligno, ¿cómo pueden evitar que el niño se lo crea también? ¿Y que harán esos niños cuando lleguen a adultos? Pues seguro que contárselo a los niños de la siguiente generación. Y así, en cuanto la gente ha empezado a creerse una cosa -aunque sea completamente falsa y nunca existan razones para creérsela-, se puede seguir creyendo para siempre.¿Podría ser esto lo que ha ocurrido con las religiones? Creer en uno o varios dioses, en el cielo, en la inmortalidad de María, en que Jesús no tuvo un padre humano, en que las oraciones son atendidas, en que el vino se transforma en sangre..., ninguna de estas creencias está respaldada por pruebas auténticas. Sin embargo, millones de personas las creen, posiblemente porque se les dijo que las creyeran cuando todavía eran suficientemente pequeñas como para creerse cualquier cosa.Otros millones de personas creen en cosas diferentes, porque se les dijo que creyesen en ellas cuando eran niños. A los niños musulmanes se les dice cosas diferentes de las que se les dicen a los niños cristianos, y ambos grupos crecen absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros se equivocan. Incluso entre los cristianos, los católicos creen cosas diferentes de las que creen los anglicanos, los episcopalianos, los shakers, los cuáqueros, los mormones o los holly rollers, y todos están absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros están equivocados. Creen cosas diferentes exactamente por las mismas razones por las que tú hablas inglés y tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de los dos idiomas es el idioma correcto en su país. Pero de las religiones no se puede decir que cada una de ellas sea la correcta en su propio país, porque cada religión afirma cosas diferentes y contradice a las demás. María no puede estar viva en la católica Irlanda del Sur y muerta en la protestante Irlanda del Norte.¿Qué se puede hacer con todo esto? A ti no te va a resultar fácil hacer nada, porque sólo tienes 10 años. Pero podrías probar una cosa: la próxima vez que alguien te diga algo que parezca importante piensa para tus adentros: "¿Es ésta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias? ¿O es una de esas cosas que la gente cree por la tradición, autoridad o revelación?" Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad, prueba a preguntarle "¿Qué pruebas existen de ello?" Y si no pueden darte una respuesta, espero que te lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan.Te quiere,Papá.La presente carta a de
Richard Dawkins a su hija Juliet apareció publicada en el libro "Así son las cosas" de editorial Debate. ISBN 84-8306-0361"

You've got mail!

Curioso. Antes solía escribir a gente que conocía, sobre todo cuando me vine al UK. Todo el mundo me escribía y rara era la semana que no recibía cartas de amigos y familiares que había dejado atrás. Era una gozada abrir los sobres para descubrir poco a poco el contenido (y a veces hasta la identidad!) de la persona que me escribía. La carta de respuesta no tardaba en escribirla (si no el mismo día, el siguiente a lo más), y después venía la espera de días o semanas para recibir la siguiente misiva. Evidentemente la cosa duró poco más o menos que los dos primeros años, a partir de los cuales sólo recibía la correspondencia habitual: la madre al mandar algún que otro paquete, la típica postal de "Wish you were here!" de los que disfrutaban de vacaciones en algún sitio exótico, tarjetas de navidad, etc. Esto se ha mantenido, pero no es lo mismo. Uno no recibe con anticipación este tipo de mensajes, sino como algo rutinario, que es normal que suceda. Se pierde la ilusión de alguna manera.
Sin embargo, ahora hay una nueva e inesperada forma de comunicarse. El Internet. No sólo te permite comunicarte casi instantáneamente con los conocidos habituales donde quieran que estén (mi hermano pequeño cuando estuvo en Tailandia!), sino que además crea una nueva forma de correspondencia: aquella con personas a las que jamás has visto o conocido personalmente. Y lo curioso del caso es que se hace casi al mismo nivel que las tradicionales cartas escritas a mano, con los mismos efectos emocionales de intriga y espera, sólo que con individuos completamente extraños!.
Y engancha lo mismo...
...mm, no me esperaba encontrarme en una situación así.

miércoles, 10 de mayo de 2006

Cotilla

Me he vuelto un cotilla. Me ha enganchado el tema de mirar los diarios de otros bloggers, y no sólo eso, tambien insertar comentarios. Uno se siente como un "voyeur", como el que hace llamadas por teléfono para jadearle al oido al desafortunado desconocido, nervioso a veces por adrentrarme en las intimidades de otros, como si de una cita a ciegas se tratase. Posiblemente sería catalogado por muchos como un desequilibrado mental, desperdicio social, etc, etc. Pero el caso es que sólo lo hago a escondidas. Del ordenador para afuera creo que soy un bicho normal. Sin embargo, nadie sabe quien es el que está detrás de estas palabras (o por lo menos por ahora), ni si quiera mi pareja. Es curioso, ya que el otro día me dijo que en su curro le habían pedido que hiciera un blog personal concentrado en su propia circumstancia de mujer embarazada, es decir, que hablase de sus ilusiones, agobios, molestias, relaciones con los demás a consecuencia del embarazo, etc. La idea era publicarlo en la página official del curro como un artículo semanal. Sin embargo declinó la oferta al considerar, según me dijo, que no podría exponer sus intimidades en el internet, que le daría vergüenza exhibirse de esa manera para entretener al personal. Intenté animarla insinuando que usara algún seudónimo o algo parecido, pero por lo visto eso estaba de primeras descartado en su curro. Debiera ser algo personal e intransferible.

Ella se negó. Y yo, mientras hablaba con ella, me dí cuenta de que tengo mi propio blog del cual no sabe nada. Hummhh… ¿La estoy engañando? Ocultar algo se puede considerar como un engaño, pero seamos honestos, quién va por ahí diciendo la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, eh?. Algún voluntario/a?. Yo no. Yo soy un mentiroso patológico, sobre todo porque tiendo a exagerar sin darme cuenta, e incluso a veces me invento historias que no vienen al caso durante una conversación y las suelto sin más. Lo peor del caso es que ni lo planeo, ni lo hago conscientemente, simplemente me salen!. Pero son todas mentirillas “blancas”, o por lo menos eso quiero creer. Y sin embargo, estoy convencido que no estoy solo en el menester de mentir. De hecho esto de mentir es tan humano como el cotillear.

Anyway, ya está bien de tanto mentir, digo escribir por ahora. Voy a seguir cotilleando por ahí a ver qué me encuentro...

sábado, 6 de mayo de 2006

El protagonista de la inspiración


Crece sobre un montón de escombros, junto a la valla de la finca familar a la que voy regularmente durante las vacaciones de verano. Es un superviviente. Ha crecido sin ayuda de nadie y está solo: no hay ningún otro ejemplar en la finca. Ahora, después de tantos años, los otros inquilinos humanos empiezan a fijarse en él.
Empecé a interesarme cuando intenté averiguar la especie de arbusto que era. No había nadie de la familia que lo supiera hasta que un primo (ingeniero de montes!) dijo que pensaba que se trataba de un aladierno. No lo había escuchado en la vida, y sin embargo pareciera que mi vida ahora gire en torno a él.