Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

martes, 29 de agosto de 2006

¡Hello, hola, epa!,

Las vacaciones en Basquilandia a punto de acabar: tengo ya ganas de escribir todo lo que se me ha pasado por la cabeza desde que vine, pero lo haremos desde Londres, en otra ocasión. Hasta entonces, agur

viernes, 11 de agosto de 2006

Smithfield Meat Market, mi pesadilla, mi escape.


Creo que siempre recordaré a Smithfield como un lugar imposible, lleno de caraduras, chulos, mentirosos, racistas, y mafiosos por una parte, y por otra, algunos auténticos currantes que en el fondo son muy buena gente. Son los personajes típicos que en España caerían bajo la denominación de fachas o incluso “ultras”. La mayoría de los que pululan por el entorno del mercado son anti Europa y anti “red tape” (es decir, anti cualquier cosa que les estorbe para sus negocios), aunque a la mayoría de ellos les gusta veranear en España y en otros paises más cálidos (y de hecho muchos tienen una segunda vivienda fuera del UK). Aquí hay gente que lleva viviendo del negocio de los mayoristas de carne por generaciones (P.J. Martinelli es uno de las “familias” más antíguas, con varios siglos de presencia en el mercado, según dicen). La revista Time le dedicó un artículo en el que le llamaba “The sacred heart of the City” y en donde acaba con una frase peculiar: “This has always been one of the dark places on the earth”…

Hay otras pegas de trabajar en los turnos de noche. No es natural trabajar a estas horas, y a la larga lo pagas de una forma u otra. Las semanas que trabajo de noche las paso deseando el momento en el que por fín regreso a casa y me meto a la cama, normalmente entre las 5 y media y las 6 de la mañana. Me paso la semana ajustándome a vivir despierto durante la noche y a dormir al máximo durante el día, sólo para, una vez llegado el viernes, volver a cambiar a la rutina diurna justo cuando ya te habías habituado a la nocturna.

… Sin embargo, hay una cosa que me gusta de esta rutina: me da espacio y motivos para escribir, para estar a solas conmigo mismo, para pensar… Creo que lo echaré de menos cuando alguna vez me vaya de aquí.

martes, 8 de agosto de 2006

It's drive time!... en el Blackwall Tunnel


Son las nueve y diez de la noche, voy a trabajar. Para variar, hay atasco en el Blackwall Tunnel. Un domingo por la noche y atasco. El termómetro del coche me marca 26°C fuera. Hace demasiado calor para la hora que es, y para Londres, a pesar de ser principios de Agosto. Esto no es normal, pero después de tener el mes de Julio más caluroso desde que alguien se dedica formalmente a registrar las temperaturas de este país, quizás sea la norma a partir de ahora. El calor de fuera junto con el humo de los coches atascados se me hace insoportable, a pesar de haberme criado en Andalucía, y haber vivido calores mucho más fuertes que el presente. De todas formas, y como voy a trabajar, no me apetece tener que aguantar la situación, con lo que cierro las ventanas del coche y pongo el aire acondicionado. Enciendo la radio para aislarme del ruido de fuera. Por supuesto, y a pesar de estar practicamente parados, todos los coches (incluido el mío) están en marcha, y muchos de ellos también con las ventanillas cerradas y supongo que con el aire conectado tambien, al igual que yo…
Varios cientos de coches atascados, emitiendo más CO2, contribuyendo al calentamiento global, aumentan las temperaturas, se usa más el aire acondicionado, se consume extra combustible, se emite más CO2…
“It’s drive time!”, reza un cartel que anuncia la última de Disney en la que se ven un monton de caricaturas de coches. Parece que las caricaturas nos estén mirando a los conductores reales y disfrutando con el panorama que les mostramos…