Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

viernes, 13 de octubre de 2006

Una de Babel, auditorías, muerte, especulación inmobiliaria y vasectomía...


Pues sí, ha sido una semanita completa (por llamarla de alguna manera), desde principio a fin. Lo de Babel es por la situación que se está creando en mi propia casa: aquí hablamos español entre mi mujer y yo, y entre mis hijas y yo. Sin embargo, entre mi mujer y mis hijas siempre han hablado en euskera (cosa que siempre he apoyado y estimulado, pero que sólo últimamente me estoy dando cuenta de las consecuencias), entre mis hijas una mezcla de español e inglés (aunque cada vez más es el segundo, por razones obvias), y, lo que es más curioso, ¡mis hijas sólo le hablan en euskera al bebé!. Por supuesto, lo peor del caso es que yo, después de tantos años, sigo sin tener idea del vascuence de las narices, y esto me jode horrores por que la conversación entre madre e hijas es cada vez más compleja, y yo estoy cada vez más perdido. De todas formas esto no es algo que me halla sucedido de repente esta semana: ya lo llevo mascando bastante tiempo, pero últimamente me está, como lo diría..., ¿jodiendo un poco más?. De cualquier manera, el tema de los idiomas no es tan simple, y lo tengo que tocar más a fondo, quizás en otro post...
En fin, con esa situación de fondo empecé la semana en la que en el curro me tocaba hacer auditorías, es decir, un ejercicio de papeleo puro y duro, burocracia en el sentido más estricto de la palabra, en el que de nuevo me he metido en negocios ajenos para demostrar lo incompetentes que son para hacer las cosas "bien"..., como si no supiera de antemano que todos somos igual, y que si alguien auditara al auditor encontraría los mismos "fallos" de procedimiento que éste último encuentra en sus víctimas.
A mediados de semana, un pequeño twist de la historia: la mujer del jefe parece que ha tenido una metástasis en el hígado de un tumor de pecho diagnosticado (y supuestamente tratado) no hace mucho. La mini conversación con mi jefe me hizo ver a un hombre al que de repente se le está desmoronando el mundo que tenía construido a su alrededor. Te das cuenta (o más bien, te recuerdan) de que la muerte es real, tan real como la vida misma.
Ese mismo día, de vuelta a casa y ya por la noche, me llaman de España: mis padres han conseguido vender por fin el piso viejo, le han sacado un beneficio decente, lo necesario para poder pagar el piso nuevo y no quedarse endeudados hasta las orejas (¡ni endeudarnos al resto, que nos han tenido en vilo por cerca de dos años!). La pesadilla de una mala idea parece que por fín se ha acabado: ojalá que ahora se dediquen a disfrutar de lo que tienen, y a no quemarse la vida por ganar dos duros...
Finalmente, hoy mismo, a eso de las 09:10 am (hora inglesa), entré a quirófano y en poco más de tres horas estaba de vuelta en casa, andando como si me hubiese bajado de un caballo, con los huevos escocidos y los conductos deferentes cosidos, cortados, cauterizados, bloqueados, o lo que hallan hecho con ellos... A partir de ahora, ya no podré tener más hijos..., ¡por lo menos de la forma tradicional!

Pues sí, ha sido una semanita completa..., y el caso es que todavía no ha acabado.

2 comentarios:

  1. Menudos líos...jajaja. Y por qué te has operado?? Por cierto, dile a tu esposa que no hable en vasco con las niñas si tu no les entiendes...jajajja
    Saludos.

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  2. Que porqué me he operado? Resulta extraño recibir esa pregunta de una mujer. En cualquier caso, creo que con tres hijos ya he contribuido bastante a la causa humana, y al futuro de los pensionistas (alguien tendrá que currar para que nos paguen una pensión en el futuro, no?)...

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