Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

miércoles, 27 de diciembre de 2006

jueves, 21 de diciembre de 2006

Eight questions...

... that I would like to know the answer before I die:

Is the universe deterministic?

What is reality?

Do we have free will?

What happens after you die?

What comes after Homo sapiens?

What is consciousness?

What is life?

Will we ever have a theory of everything?

... Is there anyone out there that knows the answer? If so, please let me know. In the mean time I have my own ones and I´m sure they are completelly wrong, but still, that´s the best I can do so far.

1: Yes: everything that is has got a cause that originated it.
2: ...mhh, pass!
3: No, free will is just an illusion
4: Nothing. Your body disintegrates and your matter transforms in something else.
5: A new species resulting from the improvement of the original design of Homo sapiens through his own technology. That is, unless the current species goes extinct!!. Unfortunately, guessing this is as unlikely as a group of chimpanzees understanding fully the doings of the group of humans next to them. How could a chimpanzee ever imagine what humans do in their society? In comparison, we can only aim for a chimpanzee's point of view on what the "new species" might be.
6: The illusion that makes us believe that we have free will, that is, the illusion of another illusion
7: A chemical reaction that produce replication of the original components, but in a defective way...
8: No. Homo sapiens will not be able to understand it. Perhaps the next step in our evolution will...

(las 8 preguntitas las he sacado del New Scientist del 18 de Noviembre: aun no he leido los artículos, y me muero de las ganas)

domingo, 17 de diciembre de 2006

Amigos para todo

No es que simpatice con Paquito "el medallas" ni mucho menos, pero esta felicitación de navidad que me mandaron el otro día me hizo gracia. Me la mandó un amigo al que le tuve que recordar lo facha que era, aunque realmente no le dije nada nuevo. Y el caso es que, de alguna manera, muchas de mis amistades (¿la mayoría?) son de pensamientos políticos bastante opuestos a los míos. Completamente opuestos más bien.
Los que más abundan son a los que se les conoce como fachas, es decir, los que en España apoyan al PP por lo menos, y al antiguo Fuerza Nueva (¿Frente Nacional se llama ahora?) por lo más. Conservadores de tomo y lomo, religiosos (católicos, claro está) y bastante intolerantes, son sin embargo con los que más trato suelo tener.
Por otra parte, tengo amistad tambien con gente del antiguo Herri Batasuna, es decir, ultra nacionalistas vascos que, por otra parte, son unos aunténticos buenazos. Los que más se "abren" cuando salimos de txikiteo por Getaria, y los que más se esfuerzan en hablar en español cuando estoy delante porque saben que de euskera no me apeo del burro. Quizás demasiado buenos, y por ello quiero creer que les han comido el tarro los extremistas de su pueblo y de ahí su postura política.
Yo me considero moderado y abierto a opciones, pero no debo parecer muy convincente cuando por una parte hay gente que dice que voy de facha por la vida (¡los del Pais Vasco, cómo no!), y por otra me llaman el rojo de turno (por lo de liberal y ateo, y por supuesto, me lo dicen los amigos fachas).
Haga lo que haga, suelo llevar la etiqueta puesta, y por desgracia no suele coincidir con la etiqueta de la mayoría que me rodee en el momento....
... Aunque tengo que reconocer que, diferencias aparte, me suelo llevar bien con todos..., ¡o por lo menos eso quiero creer!.

viernes, 8 de diciembre de 2006

La puta paella y el tornado de Londres


Ayer fue un día que voy a recordar por mucho tiempo. Nada especial, pero lo voy a recordar.
Empezó con la dichosa idea que tuve de hacer una paellita para la gente de la oficina…, para qué?, para quedar bien con el personal?, o para hacer el gilipollas más bien?!. Este año, como otros desde que paso la mayor parte del tiempo en Thamesport, tampoco voy a ir a la "comida de navidad" que hacen en la oficina, ni tampoco voy a quedar con la gente cuando salgan a cenar a Rochester esta noche. Porqué? Pues por que en el fondo no me encuentro del todo en mi salsa con ellos. No es que me caigan mal ni nada de eso, me llevo más o menos bien con toda la peña, pero creo que me separa una barrera lingüístico/ cultural/ personal insalvable. En el fondo me apetecería salir un día a tomar unas cervezas con todos ellos, en plan relajado, sin pensar en el conducir ni en nada, pero la verdad que el pagar la canguro y pedir a mi mujer que venga sin conocer a nadie para que ella conduzca a la vuelta, cuando en el fondo ni yo mismo estoy seguro de lo que estaría haciendo allí… No, realmente me da pereza. Y es que en el fondo, hay dos cosas que me separan de ellos, y que siempre existirán para mí: la lengua y mi personalidad.
Con la lengua tengo varios problemas: el inglés no es mi lengua materna, sino que la aprendí de adulto. Esto hace que en conversaciones en plan informal en la oficina me pierda, con lo que nunca estoy realmente en el meollo de la cuestión. Tengo que reconocer sin embargo que incluso con el español tampoco es que sea una persona que se distinga por su fluidez, claridad, ingenio y uso amplio e inteligente del vocabulario, sino más bien lo contrario, aunque reconozco que si estuviera en España quizás me sintiera más integrado. Aquí simplemente desconecto y me desentiendo hasta que, de forma remota, mis oídos captan algo del "ruido" de fondo que me llame la atención o me concierna, y entonces me integro… Un poco triste…, y patético a la vez!.
Sin embargo, la lengua no lo es todo. Lo peor es la personalidad. Yo creo que soy la típica persona que, situada en otro tiempo, otras circunstancias, siempre intentaría "escapar" de la muchedumbre, aislarme en mi mundo, y sólo interaccionar con los demás cuando me conviniera. De hecho, uno de mis sueños es el poder conseguir trozo de tierra lo suficientemente grande como para "perderme" en él… Si fuera un cazador-recolector, seguro que en lugar de quedarme con la tribu, me estaría "escapando" constantemente con mi familia en busca de nuevos territorios en los que buscarme el sustento y asentarme. Lo que pasa es que las circunstancias han cambiado, y en el mundo de hoy no hay lugar de escape: todo está ocupado, y vaya a donde vaya me voy a encontrar con gente.
La solución: no hay, tengo que adaptarme o perecer (lo que hacen los otros seres vivos, vamos). Y de ahí viene la historia de la puta paella. En el fondo, como me da cosa no "socializar" más con el resto de la gente de la oficina, pensé que de alguna manera podría "reparar" la situación haciéndoles algo a todos, y que mejor que una paella con chorizo español y chipirones pescados en Getaria. A mí las paellas me suelen salir bastante bien, pero en este caso fue un auténtico desastre. Y no tengo excusas. Ya hice hace algún tiempo el mismo esfuerzo en esta oficina cocinando una simple tortilla de patatas (todavía exóticas para la mayoría de británicos), con similares resultados a los de ayer. Estúpido de mí, no aprendí de mis errores, sino que tropecé de nuevo con ellos. En este caso, volví a usar una sartén tipo "wok" con el fondo dañado en el que se pega todo. El arroz que usé era del tipo para hacer "risotto", es decir, de los que se quedan pastosos a propósito. Por supuesto de lo más inapropiado para esa sartén en particular. Resultado: paella con el arroz poco hecho pero quemado y pastoso. Horrible en otras palabras.
El tiempo acompañó para realzar lo inútil que soy como cocinero: un día con mucho viento, tanto que hizo que no se pudieran descargar contenedores en el puerto, dejándonos con poco para hacer en la oficina, y con mucho tiempo libre como para hacer en condiciones una cosa tan simple como una paella.
- "Next time I will bring everything I need from home before attempting cooking for you", dije intentando buscar una excusa (más bien barata).
- "Everything from home including your wife", respondió Neil…
Por fortuna, el dia tan ventoso trajo un tornado que destrozó algunas casas en Londres, con lo que se desvió en contenido de la conversación por otros caminos más tolerables…"off the hook, pero por los pelos esta vez..." pensé.