Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

viernes, 27 de abril de 2007

domingo, 22 de abril de 2007

¡¡¡LO CONSEGUÍ!!!

Viaje relámpago, 24 + horas sin dormir (o al menos propiamente), 3+ horas de discusión para firmar un contrato de promesa de compra-venta, €2000 de señal más €250 pa la abogada (mu maja, por cierto), ratos de agobio familiar por una madre que tiene achaques (esperemos que sólo se queden en eso, achaques), tensión, sueños repetitivos de un ovillo de hilo gigantesto con papeles enganchados que tenía que desenredar...

¿Y todo esto para qué?

Pues para una parcela preciosa de 1.8Ha en plena Sierra Morena de Córdoba, un sueño realizado que abre mil otros para realizar (una casa refugio, un lugar de retiro, un negocio, una pensión, ...), para un pan de higos de Herminio (el vecino del terreno de al lado, al que conocimos), para explorar miles de plantas (incluyendo una orquidea) y bichitos, para celebrarlo con una comida con mi familia y para regresar a Londres a contarlo todo.

Ayer fue uno de esos días que me sentí "on top of the world". ¡Y para colmo ligué en el vuelo de ida!

viernes, 20 de abril de 2007

La parcela: la vida continúa

Dentro de unas horas, cuando acabe este último turno de noche de esta semana, me iré directamente al aeropuerto y de ahí a España. No se trata de ninguna emergencia familiar como la que me ocurrió hace poco al principio del año. Mañana (es decir, hoy dentro de unas horas) voy a firmar un contrato de compraventa de un terreno en mi Córdoba natal.
Mi sueño perseguido parece que esté al alcance de mi mano. Y sin embargo esto no es enteramente cierto: pagaré un depósito a cuenta, y el resto se dará una vez se resuelva el papeleo de la parcela en cuestión. Por lo visto el terreno, como muchos otros de la zona (y según dicen de la España rural), no tiene los papeles en regla. No parece estar registrado a nombre de nadie. Ha ido cambiando de manos por algunas generaciones a base de contratos privados entre dos personas, la mayoría de las veces con bastantes "fallos legales". Y ahora vengo yo a intentar romper esa cadena y a poner por fín un nombre en el registro. Igual sale bien y dentro de un año con suerte el terreno sea completamente mío. Igual no. El caso es que ahora que parece que esté tan cercana la posibilidad de realizar mi sueño..., no sé, ...tengo una rara sensación.
Me pregunto a menudo porqué lo estoy haciendo realmente. Qué es lo que me impulsa a comprar un terreno con la idea de edificar un refugio. Me puedo excusar con mil argumentos: lo hago por dejar algo para mis hijos, para disfrutar de ello el día de mañana, para quizás conseguir un ingreso extra si alquilo el refugio para turismo rural, para tener un sitio propio donde alojar a mi familia cuando vayamos de vacaciones a Córdoba, para aumentar/ mejorar la economía de mis familiares más cercanos (recolección de aceitunas, cuidado de la parcela, uso para pastoreo...,).
Pero, ¿realmente necesito hacer esto?. ¿Cambiará a mejor mi situación personal a consecuencia de esta compra? ¿Voy a ser más feliz? Es imposible saberlo, no podemos adivinar el futuro. Y a pesar de ello me dejo llevar por la corriente... de mi propia vida. ¿A dónde me llevará? No lo sé.
La vida continúa, y yo me dejaré llevar...