Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

viernes, 4 de mayo de 2007

Herminio y el pan de higos

"Buenos días. Recogiendo espárragos, ¿no?"
"Buenos días. Pues no, estamos por aquí viendo la finca que se ha comprado mi hijo"
"(...), pues que sepan ustedes que esta finca tiene permiso de paso para ir a las otras fincas de al lado..."
"(...), eso lo tendrá que decir el ayuntamiento..."

Y así empezó la relación con Herminio, uno de los vecinos con parcela que lindan con la que estamos intentando comprar. Enseguida que lo ví acercarse a mi padre dejé de hacer fotos de florecillas y demás para ir donde ellos.
Me presenté e introduje a mis hermanos y a mi padre, y de ahí nos fuimos a ver la casa que Herminio se había hecho (seguro que ilegal como la mayoría de las casas de la zona...). La verdad es que, dejando la legalidad de un lado, el tío se lo tiene bien montado, una casa bastante bien hecha, placas solares para cubrir todas las necesidades eléctricas de la casa, pozo, cantidad de leña... Allí tiene de todo un poco: gallinas, pavos, un par de terneros, creo que algunos cerdos, algunos frutales, dos mastines enormes, olivos con el suelo pelado por herbicidas, y casetas de ladrillo repartidas por doquier en su parcela.

"Aqui me vengo yo a pasar el rato. Otros en el pueblo prefieren irse al bar a decir tonterías y a beber cerveza, pero yo estoy mejor aquí con mis cosas..."

Mientras me mostraba su casa orgulloso, noté unas peladuras de naranja que colgaban junto a chorizos y demás embutidos de una vigueta del techo, a modo de guirnaldas de feria.

"Perdone que le interrumpa, pero ¿esas cáscaras de naranja para qué son? ¿Para espantar las moscas?"
"No, no, que va, eso es que a mí no me gusta tirar nada, y como dicen que al colgar las cáscaras ahí le da mejor sabor al pan de higo..."
"¿Al pan de higos?
pregunté incredulo.
"Si señor, ¿no lo conoce usted? Mire, mire, aquí tengo uno que hemos hecho hace poco para los nietos"
"Ostras, ¡un pan de higos!, yo creo que esto no lo he visto ni probado en mi vida..."
No es que pretendiera nada, pero en aquel momento me dí cuenta que aquel comentario se podría entender más bien como una súplica que como un simple halago.
"Esto tiene una pinta estupenda. Estoy seguro que se vendería como rosquillas en Londres, como producto exótico. ¿Los hace para venderlos en su tienda?"
"¡Que va!",
y tras dudar unos instantes "mire, se lo doy a usted..."

Que vecino más majo, ¿no?

..., pues parece que no. Según el que me vende la finca, el tío se cuela en la parcela cuando quiere, no tiene permiso, es un liante, le cogía agua del pozo hasta que lo denunció, y una serie de historias que de repente me vuelven de nuevo a la realidad de que el mundo está lleno de personas para todos los gustos, y que es cuestión de suerte por una parte (y de uno mismo por otra) el que aquellos con los que tienes que convivir no te hagan la vida imposible.

Habrá que ver lo que nos depara la "familia de la novia" en este caso...

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