Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

jueves, 16 de agosto de 2007

Richard Dawkins' Enemies of Reason

"There are two ways of looking at the world – through faith and superstition or through the rigours of logic, observation and evidence – in other words, through reason."

Sólamente he visto el programa del lunes pasado y me pareció excelente. Sin desperdicio. Los dos capítulos siguientes me los voy a perder. A ver si con un poco de suerte vuelven a emitir este magnífico documental sobre algo tan inherente en la naturaleza humana: nuestra propensión a creer en lo increible.

Mr Dawkins, es usted mi héroe.

martes, 14 de agosto de 2007

Fiebre aftosa/ foot & mouth: menos mal que me voy de vacaciones...

No es que me quiera escaquear de mis responsabilidades profesionales, pero sabiendo como se pueden poner las cosas en este país, y con el politiqueo que siempre hay detrás de cada decisión, el descanso laboral que me voy a dar a partir de este viernes me va a venir de perilla: para cuando vuelva (y con un poco de suerte...), muchas de las restricciones impuestas por el brote de fiebre aftosa se habrán "aclarado" y se habrá conseguido ya cierta rutina en los controles.


El caso es que desde que se anunció el brote hace un par de semanas (no podía creérmelo cuando lo escuchaba por la radio), tenemos en el curro mensajes a diario con los últimos updates: que si la marca sanitaria que se aplica a la carne hay que cambiarla, que bueno, que hay que cambiarla pero que no hay prisa, que si no se va a permitir mover al ganado ni siquiera a los mataderos, que bueno, a los mataderos cercanos sí, pero con condiciones, que si ahora no se puede exportar carne a Europa, que ahora sí pero con condiciones, etc, etc. En cierta manera, todo este ajetreo le da un poco de más interés al trabajo, pero como no estás en el centro del meollo de los que toman las decisiones, realmente no te queda más opción que seguir la corriente y dejarte llevar por lo que te digan.


Hoy (bueno, ayer ya) acaban de anunciar que parece ser que hay un nuevo brote en una granja de Kent. Mientras se confirma o no la presencia del virus, han puesto la granja y los alrededores en cuarentena de forma temporal. Como se confirme, esto va a complicar la cosa bastante, ya que se suponía que se tenía la situación practicamente bajo control, y un brote tan lejano del foco original implica que, o bien los controles impuestos no son tan eficientes como se suponía, o bien hay cierta "intencionalidad" en el nuevo brote. En cualquier caso, sería otro golpe para la industria de la carne en el Reino Unido, que ya ha recibido unos cuantos en relativamente poco tiempo: vacas locas, fiebre aftosa en el 2001, E. coli (el de ahora y el de antes). ¿Se lo merecen? Quizás, aunque quién soy yo para juzgar esto. Lo mismo le pudiera ocurrir (y de hecho pasa) a cualquier otro pais.
Para mí, lo peor de todo esto es que la tendencia hoy en día es dejar a la industria que se autorregule (hablo de la industria de la carne, por lo menos). Somos humanos, y jugamos a engañarnos continuamente para sacar el mejor partido posible de cada situación. Sabiendo esto, la llamada "autorregulación" no tiene sentido. En el caso de los controles para evitar brotes de alguna enfermedad de declaración obligatoria como la fiebre aftosa, es imprescindible que los controles de bioseguridad se lleven a rajatabla, y, para cualquiera que haya visitado alguna granja en su vida (y sepa de qué va el tema), a menos que haya una inspección anunciada, estos controles o no existen, o no funcionan adecuadamente.


Entre esto y el turno de noche, me tienen frito. ¡Puff, qué ganas de pirarme ya a España!!

viernes, 10 de agosto de 2007

SOLO


Estoy solo.

Solo en la oficina. El inspector que a estas horas debiera estar conmigo se ha pirao con la excusa de que "tiene que hacer algo en el puerto". Agradezco el silencio de la oficina, y sólo espero que el teléfono no suene con algún impertinente de turno con un acento indescifrable que rompa el momento de tranquilidad...

Solo en casa. Mi familia se ha ido de vacaciones a España, y yo mientras tanto me he quedado por aquí trabajando (bueno, no exactamente ahora mientras escribo esto, je, je...), por estas tierras extrañas que ahora he convertido en mi hogar. Los hecho de menos. El silencio de casa es distinto al de la oficina. Aquí (en la oficina), el silencio se agradece, no te hace hechar de menos a nadie. En casa, por el contrario, hay momentos en los que el silencio te puede pesar más que una lápida. Intento mantenerme ocupado para..., ¿escapar de mi propia soledad?.
Acaba de regresar el inspector de turno, y enciende una pequeña radio para escuchar de fondo el eterno partido de cricket. El sonido me recuerda a las radionovelas y partidos de futbol que solía escuchar también como ruido de fondo durante las interminables siestas de verano en Córdoba. Me pregunto si la gente en España usa todavia esas radios pequeñas para rellenar sus huecos de silencio y soledad. Son recuerdos de cuando era niño.
La radio, el inspector, el teléfono (que ha decidido empezar a sonar sin parar y a interrumpirme mientras escribo esto), han acabado por hacerme perder esta preciada sensación de soledad en la oficina. Por fortuna (¿y por desgracia?) la recuperaré a mi regreso a casa.
Después viene el fin de semana. Todavía no tengo a nadie para la cervecita de turno en el Trafalgar Tavern este sábado. Como no consiga a nadie voy a estar realmente solo.

Solo

Suena como una lacra. Suena como si los solitarios, o los poco sociables fueran (-amos..) unos indeseables, unos raros, unos seres a los que mejor se evita, no vaya a ser que te contagien su soledad...

Y el caso es que seguramente, entre pitos y flautas, al final, entre la huerta, squash, posiblemente escalar en el rocódromo, y que tengo turno de noche que empieza el domingo, voy a estar de todo menos solo...

...

..., por lo menos físicamente.

domingo, 5 de agosto de 2007

Fuego en el horizonte

Me acabo de enterar, y el corazón me ha dado un vuelco. Dicen que han ardido más de 4.000 hectáreas de monte mediterráneo en su estado más puro en la localidad de Cerro Muriano, en el pleno corazón de la Sierra Morena de Córdoba. Me ha llamado la familia para decirme que en lo que a mí respecta, no me debo de preocupar, que la parcela de Obejo está intacta (¡puf, que alivio!). Por lo visto, la culpa la tienen las prácticas de tiro de la base militar cercana (¡putos militares!!). Me da rabia pensar los parajes arrasados, las vidas de todas las especies animales y vegetales que se habrán perdido, y el tiempo que tardarán en volver a su antiguo esplendor. La maldita acción del hombre. Voluntaria o involuntaria...

"Igual sería mejor que te olvidarás por ahora de lo de la casa de madera", me decía mi padre. Pienso para mis adentros que si algún incendio afectara alguna vez a la parcela, daría lo mismo que la casa fuese de madera, de ladrillo o de piedra: el daño a la "casa de aperos" sería lo de menos (al fin de cuentas sólo serán 30 metros cuadrados lo que me dejan construir). Lo peor sería el destrozo de un paisaje precioso con el que he estado soñando toda mi vida. El tesoro que tengo en mis manos, ahora me da miedo...

Sin embargo leo noticias esperanzadoras: el ecosistema local está más que acostumbrado a estas situaciones: los incendios son una parte "integral" del mismo. No es que ahora tenga ganas de que se me queme la parcela, pero por lo menos alivia el saber que no todo estaría perdido. Según el Diario Córdoba, la recuperación forestal de la zona podría producirse en menos de una década.

El clima mediterráneo te hace duro..., o te mata.