Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

viernes, 10 de agosto de 2007

SOLO


Estoy solo.

Solo en la oficina. El inspector que a estas horas debiera estar conmigo se ha pirao con la excusa de que "tiene que hacer algo en el puerto". Agradezco el silencio de la oficina, y sólo espero que el teléfono no suene con algún impertinente de turno con un acento indescifrable que rompa el momento de tranquilidad...

Solo en casa. Mi familia se ha ido de vacaciones a España, y yo mientras tanto me he quedado por aquí trabajando (bueno, no exactamente ahora mientras escribo esto, je, je...), por estas tierras extrañas que ahora he convertido en mi hogar. Los hecho de menos. El silencio de casa es distinto al de la oficina. Aquí (en la oficina), el silencio se agradece, no te hace hechar de menos a nadie. En casa, por el contrario, hay momentos en los que el silencio te puede pesar más que una lápida. Intento mantenerme ocupado para..., ¿escapar de mi propia soledad?.
Acaba de regresar el inspector de turno, y enciende una pequeña radio para escuchar de fondo el eterno partido de cricket. El sonido me recuerda a las radionovelas y partidos de futbol que solía escuchar también como ruido de fondo durante las interminables siestas de verano en Córdoba. Me pregunto si la gente en España usa todavia esas radios pequeñas para rellenar sus huecos de silencio y soledad. Son recuerdos de cuando era niño.
La radio, el inspector, el teléfono (que ha decidido empezar a sonar sin parar y a interrumpirme mientras escribo esto), han acabado por hacerme perder esta preciada sensación de soledad en la oficina. Por fortuna (¿y por desgracia?) la recuperaré a mi regreso a casa.
Después viene el fin de semana. Todavía no tengo a nadie para la cervecita de turno en el Trafalgar Tavern este sábado. Como no consiga a nadie voy a estar realmente solo.

Solo

Suena como una lacra. Suena como si los solitarios, o los poco sociables fueran (-amos..) unos indeseables, unos raros, unos seres a los que mejor se evita, no vaya a ser que te contagien su soledad...

Y el caso es que seguramente, entre pitos y flautas, al final, entre la huerta, squash, posiblemente escalar en el rocódromo, y que tengo turno de noche que empieza el domingo, voy a estar de todo menos solo...

...

..., por lo menos físicamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comments? ¿Algo que decir?