Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

miércoles, 2 de julio de 2008

Mi primer año de hortelano en Londres

Un año hace ya. Un año que tengo una huerta propia. Y, ¿para qué me ha servido la experiencia hasta ahora?, ¿qué es lo que realmente he aprendido con ello?

En el plano negativo:
- que no hay manera menos práctica para conseguir uno su propia comida que el cultivarla por si mismo. Con lo barato que es ir a la tienda y comprar lo que te apetezca por cuatro duros...
- que no dispongo del tiempo necesario para tener una huerta en condiciones.
- que las malas hierbas no lo son; al contrario, son las mejores adaptadas para crecer de una forma tan vigorosa y apabullante en el medio que les ofrece mi huerta. Las "malas hierbas" son las que yo planto, que no me crecen bien ni por el forro. En este caso, más que llamarlas "malas", habría que llamarlas "inútiles".
- que hay todo un mundo de conocimientos que no estoy aplicando (y de ahí los resultados), simplemente por el principio segundo de la lista: que es que no tengo tiempo.
- que seguro que al final resulta más ecológico comprar la fruta y verdura localmente que intentar cultivarla uno mismo: el esfuerzo de ir a la huerta (unos 10 minutos de coche), de comprar los bártulos para trabajar en ella, los fertilizantes, las semillas, etc, y todo la infraestructura que soporta dicha demanda: seguro que estoy generando mucho más CO2 ahora desde que tengo la huerta que si no la tuviese.
- que las alcachofas (y es que todo hay que decirlo), no están tan buenas crudas como me han sugerido. Se pueden comer, vale, pero realmente no son un manjar así, crudas con sólo un aliño... Ahora bien, el pequeño "experimento" que comimos ayer me pareció realmente exquisito (rellenas de jamón cocido y queso y rebozadas..., mmmhhh, se me cae la baba más que de pensar lo ricas que estaban...).
- que los ajos son dificiles de criar en el clima de Londres (¿a quién quería engañar yo plantando ajos por aquí?
- que si no son las malas hierbas, serán los pájaros, las babosas, los zorros, etc, etc, etc los que te destrozan lo que con tanto esfuerzo has intentado criar.
- etc, etc, etc. La lista podría seguir, pero tendría que parar alguna vez.

En plano positivo:
- que ahora mi huerta (o bueno, parte de ella al menos) es famosa en la red: no hay más que ver las estupendas alcachofas al fondo cuando Bob (el que tiene una huerta junto a la mía) es entrevistado en La pasión por la lechuga urbana.
- que me encanta (¿necesito más escusas?)