Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Dog Shit Hill (o La Colina de Las Mierdas de Perro)

Finales del año 2010 'antes de Cristo', pocos dias después del solsticio de invierno, en la lejana tierra de la Britania de aquel entonces, más concretamente en el lugar ahora llamado 'Winn's Common', estaba Rham sentado en la cabaña de sus amigos celebrando por cuarto día consecutivo el fín del año y la llegada de los días más largos. Aquél año había sido particularmente lluvioso durante el verano, tanto que hubo muchas cosechas que no fueron tan productivas como se esperaba. Mal asunto, pensaba Rham, ya que eso no ayudaría para nada para lo que además se les venía encima con el nuevo año: los jerifaltes del lugar habían dicho que después de las celebraciones de fin de año iban a empezar a recaudar más impuestos. La excusa que daban era que las contínuas guerras con los pictos de turno costaban una pasta y que el comercio del bronce se había colapsado por completo y con él los ingresos generados, con lo que todos los habitantes de la zona de Bleak Hill tendrían que apechugar de una forma u otra. 'Qué manera de tomarnos el pelo', se dijo Rham para sus adentros, 'da igual lo que hagamos que siempre acabamos pagando los mismos...'
Sumido en sus pensamientos, Rham salió de la cabaña. Era una mañana neblinosa, no muy fría. Apenas si quedaba rastro alguno de las nevadas recientes. Sacó a su hijo pequeño para que le diera un poco el aire y lo llevó hacia el centro de la aldea, donde se encontraba el montículo funerario del antíguo reyezuelo de la zona. 'Hijo mío, esto que ves aquí delante es nuestra huella para el futuro', dijo Rham mirando a su pequeño. 'Ahí están enterrados los restos de uno que fue un gran hombre, el fundador de nuestra comunidad, que hizo posible que tuviéramos la vida de la que ahora disfrutamos'. Su hijo no le prestaba demasiada atención, de hecho apenas si le miraba, ocupado como estaba jugando con su nuevo cuchillo de palo que le habían regalado sus abuelos.
Rham sonrió. 'Aunque ahora mismo no te enteres de la mitad de lo que te digo, no me cabe la menor duda de que cuando crezcas estarás tan orgulloso como tu padre de pertenecer a este lugar, y de venerar a nuestros antepasados y continuar con las tradiciones ancestrales que nos trajeron hasta este sitio desde la tierra de tus abuelos, más allá del mar, en el sur, donde siempre hace calor. Y al igual que tú, aquellos vengan después de nosotros, y los demás que les sigan, continuarán pensando y recordando el glorioso pasado cuando miren este montículo. Y así será por siempre jamás, porque esta tumba es sagrada y durará hasta el final de los tiempos...'
En aquel momento, uno de los famélicos perros de la aldea que siempre andaban hurgando entre los desperdicios en busca de algo que comer, pasó junto a ellos, subió al montículo, agachó los cuartos traseros y se dispuso a cagar. 'Me cago en su padre!, será posible el puto perro!' gritó Rham a la vez que le arrojaba un pedruzco que cogió del mismo montículo...

Finales del año 2010 'después de Cristo', pocos dias después del solsticio de invierno, en la lejana tierra de la Britania de hoy en día, más concretamente en un lugar cercano al llamado 'Winn's Common', estaba Rham sentado en el salón de la casa de unos amigos celebrando..., pues eso, la navidad y demás, y que hace tiempo que no nos vemos, etc, etc. Después de caer la segunda (o fue la tercera?) botella de tintorro, Rham comentó a sus amigos si sabían algo de una cosa que él había descubierto recientemente. Hablando con la mujer que cuidaba de su hijo después del cole, ésta le comentó sobre los montículos funerarios que aún perduraban por la zona.
'Me parece una pasada que exista una tumba de la edad de bronce ahí mismo en mitad del parque, sin ningún tipo de señal ni nada que diga lo que es...', dijo Rham buscando quizás la sorpresa de sus contertulios al descubrirles algo que a lo mejor ni ellos mismos sabían, a pesar de vivir en la zona mucho más tiempo que Rham y su familia. Dawn sonrió, y Nicky dijo que existían varias de dichas estructuras por el area, y que al menos una tenía un cartel explicando de qué iba el tema. Rham ya lo sabía, ya que se había informado de antemano en la página web del ayuntamiento local. 'Aún así, no entiendo cómo es que no están más protegidas o que nadie parece tomar interés en algo que está ahí, que es parte de la historia...'
'We do care about it', dijo Dawn mientras su marido asentía con la cabeza. Por alguna razón no se podía contener la risa. 'We often go there with the dogs..., its a popular place for dog owners', continuó, entre risitas que empezaban a poner nervioso a Rham.
'What??!' What the hell has it got to do with dogs?' dijo Rham completamente cojido por la sorpresa.
'The place is also known as Dog Shit Hill', dijo Noel, lo cual hizo que Dawn, su mujer, se partiera de la risa...

Y así, de alguna manera inexplicable, Rham se sintió de repente más conectado con el pasado histórico del vecindario

'Dog Shit Hill' web site:
http://www.greenwich.gov.uk/Greenwich/YourEnvironment/GreenSpace/Monuments/WinnsCommonTumulus.htm

Update 18/1/11: foto del sitio en cuestión que he acabado de hacer esta tarde, antes de que se pusiera este frío sol invernal inglés, tan raro de ver por estos lares...


martes, 21 de diciembre de 2010

Postalita ésa de estas fechas


Uno de los desórdenes más caóticos en el mundo es el de la sala el día de los regalos de Navidad. No lo arregles demasiado pronto.”

sábado, 11 de diciembre de 2010

Sin gas

En Londres la mayoría de las viviendas disponen de provisión de gas natural que se manda directamente por tuberías a cada hogar. En mi casa, por ejemplo, el gas lo usamos para la calefacción central, el agua caliente y para la cocina. Siempre está ahí, y no te enteras. Que hace frío, pues pones la calefacción en automático y punto, la casa calentita y todos tan a gusto. Que me voy a poner un par de lonchas de 'bacon' para desayunar (sí, ya sé, muchas de las costumbres locales acaban siempre por pegarse de alguna manera), pues nada, enciendo la cocina (la llama siempre sale), sartén, bacon, cinco minutitos y listo, a disfrutar de mi medio desayuno inglés...
Sin embargo, desde el jueves pasado no tenemos gas en casa. Por lo visto ha habido un problema con un escape de agua que ha entrado en las tuberías del gas (???!!!). No, si a mí también me extraña, que pueda entrar agua a las tuberías del gas cuando la lógica diría que, si acaso, sería al contrario, pero bueno, eso es lo que nos cuentan los técnicos que están en la calle reparando las averías.
El caso es que no tenemos gas. No tenemos calefacción central, los fogones de la cocina apagaditos y la peña a la espera de una buena ducha. Los de la compañía de gas se están portando bien, ya que han repartido calentadores eléctricos gratis entre los vecinos afectados. Y como no tenemos cocina, pues nos han dado también un hornillo eléctrico para salir del paso.
La verdad, es que aparte del ruidito que hacen los calentadores (que debido a la coyuntura del momento se pasan la mayor parte del día encendidos) y eso de no poder darse una ducha a gusto, la vida en mi casa, sigue como si nada hubiera pasado, y sin embargo, esta situación temporal me vuelve a hacer pensar sobre lo enganchados que estamos al sistema, y lo desamparados que nos quedaríamos si nos desenchufaran... Este invierno está viniendo bastante frío por ahora (menos 7 marcaba mi coche la semana pasada, cosa que nunca he visto en mi vida en Londres). Suerte que lo del gas ha ocurrido justo después de esa ola de frío, y suerte que tenemos electricidad que cubre la falta de gas..., pero si de repente se jodiera todo y precisamente durante días tan fríos como los que hemos tenido....
Me cuesta trabajo imaginármelo, y no me gusta la sensación de darme cuenta que el bienestar de mi familia pudiera estar pendiente de un hilo que se pueda romper en cualquier momento. Creo que es hora de hacer algo al respecto... 

sábado, 13 de noviembre de 2010

Dos minutitos

Jueves once de Noviembre, a mitad de mañana:
-'It's about time, isn't it?', va y suelta Denise levantándose de su mesa y dirigiéndose hacia la tele de la oficina. Ni idea de lo que estaba hablando. Imaginaba que se trataba de uno de esos 'chat shows' super cutres que ponen en la tele en la que el presentador se ensaña con algún que otro pobre desgraciado que, por razones que nunca entenderé muy bien, van a un estudio de television para ser 'crucificados' en vivo y en directo.
-'Today's the eleventh day of the eleventh month...', escucho que dice la tele. Entonces será eso, el día ése que a los ingleses les da por ponerse solemnes para recordar a sus valientes soldados caídos en cualquiera de las gloriosas batallas que el imperio británico se ha visto involucrado en la historia reciente. Algo digno de recordar, por supuesto, me digo para mis adentros.
Por lo visto van a guardar un par de minutos de silencio para las once en punto. No es que sea la primera vez que lo presencio, pero me temo que hace quizás varios años que, por la razón que sea, ese preciso intervalo de tiempo me ha pillado..., ¿cómo diría yo? ¿distraído? No sé, pero vamos, que se me ha pasado y de ahí que ya ni me acordara. Pero esta vez no me he podido escapar.
-'Please everybody quiet now', dice Matt poniendo el volumen de la tele más alto para escuchar mejor... ¿el silencio?.
Pues bueno, no voy a ser yo el que de la nota, y por supuesto, y por respeto al resto de la gente de la oficina que parece tomarse la cosa muy en serio, me mantengo callado esos dos minutitos. Aunque como estoy bastante liado y tengo el ordenador delante, sigo con lo que estaba. Eso sí, tecleando con cuidado y lo mínimo para no dar el cante.
Pasan los dos minutillos volando, casi ni me enteré salvo por que de repente suenan unas trompetas por televisión que, a modo de despertador, sacan a la población de mi oficina del trance al que al parecer estaban sometidos. Yo sigo con lo mío. Mis colegas reanudan el murmullo general de la oficina, y de fondo oigo a Denise pronunciar mi nombre y decir algo como que yo no he parado completamente durante esos dos minutos pasados. De repente, yo que estaba tan tranquilo en 'my little world' como a veces dicen, veo que soy el centro de atención de la oficina. Matt toma la palabra:
-'I can't believe that you don't give a shit about all this...'
-'What?', respondo. 'What are you on about?'
-'It's you', Matt continuó. Y entonces empezó a echarme en cara mi falta de respeto y consideración para con  los demás, que seguramente yo preferiría que hubiesen ganado los nazis, que si conformista, pacifista de pacotilla (lo dijo en inglés, pero no recuerdo las palabras exactas), etc, etc.
-'Matt', empecé a responder, 'I kept quiet for those two minutes despite the fact that I am don't like this type of tradition or whatever you call it...'. Intenté explicar mi punto de vista pero en aquel momento me di cuenta que estaba solo contra el resto de la oficina. Matt tenía una gran ventaja y con cierta actitud 'bullish' dio la 'conversación' por terminada, con la aprobación general del resto de la peña. Nada que hacer al respecto. Y mucho menos con mi poca labia en estas situaciones.

Está decidido: la próxima vez que me encuentre en esta situación me levanto directamente y me voy al baño a expresar tranquilamente lo que opino al respecto. Y después me quedaré tan a gusto, sin olvidarme de tirar de la cadena, por supuesto...

domingo, 31 de octubre de 2010

Cuatro días de retiro, un alacrán adormecido, y veinte años después...

'Please make sure you use all your annual leave before the end of the year, otherwise you'll loose it', dijo mi 'line manager' hace no mucho. Y así fue como empezó todo.

Después de haber acabado de limpiar de chupones o vástagos al olivo más escuchimizado de mi parcela, y de despejar el suelo que rodeaba su base de matojos varios, decidí que ya que el arbolillo estaba en demasiada pendiente, no estaría mal hacerle una especie de murito de contención de piedra por la parte más baja, de manera que ayudase de alguna forma a evitar la erosión de suelo alrededor de la base del árbol que la lluvia pudiera ocasionar, y de paso igual se vería hasta bonito. Y bueno, que ya que se trataba del olivo más endeble de la parcela, pensé que se merecía por lo menos algo de más cuidado que el resto.
'Igual me da tiempo ha hacerlo antes de que venga la familia', pensé. Era sólo mi segundo día de 'retiro' del mundanal ruido. Había venido desde Londres el jueves por la noche y al día siguiente por la mañana ya había subido al monte. Solo. Padres y hermanos en Córdoba. Hijos y mujer en Londres. Y yo solito, a mi aire, limpiando vástagos de los olivos de la parcela, y pensando en mil y una cosas para hacer en esos cuatro días.  Calculé que volvería a Córdoba el domingo por la noche o el lunes por la mañana para así pasar por lo menos un día entero con la familia, antes de volver a Londres. Nunca hasta ese momento me había tomado semejante descanso para irme lejos de todo y de todos. Un experimento que se improvisaba y modificaba a cada minuto que pasaba...
Pero las cosas nunca salen como uno planea.
Comencé a hacer el murito de piedra para el escuálido olivillo, y mira tú por donde, debajo de uno de esos pedruscos que cogí me encontré un alacrán. 'Ostras, qué bicho más chulo, parece que está medio adormilado. A este le voy a hacer ahora mismo una foto con el macro'. Como es habitual en mí, dejé a medio hacer lo que tenía entre manos y me dirigí con el bicho hacia el refugio, donde tenía la cámara y demás bártulos. 'Este alacrán está super-aletargado', pensé, 'va a ser un sujeto ideal para sacar un par de buenas fotos'. A todo esto, noté el ruido de un coche que entraba por el camino: debía de ser la familia que venía a recogerme para ir a comer por ahí. 'Bueno', pensé, 'justo a tiempo para hacer las fotos, y el murito lo terminaré después cuando regrese'. 
'Hola a todos', '¿qué tal has pasado la noche?', '¿has pasado frío?', etc, etc. 'Mirad lo que he cogido', '¡Ostras qué chulo!', '¿le vas a hacer alguna foto?'...
Y así transcurrimos un rato, charlando entre nosotros, fotografiando al bicho, etc, etc, cuando de repente va y suena el móbil de mi padre. '¡Coño!, ¡¿y desde cuándo tenemos señal aquí en la parcela?!!' me dije para mis adentros.
'Oye, ¡que te llaman de Londres!', me dijeron. '¡¿Qué??!!!', '¡Mierda!, ¡a ver que ha pasado!, ¡esto no es normal!'. Sin embargo la preocupación inicial duró más bien poco al notar a mi padre sonreír mientras hablaba  con quien fuese que me había llamado. Se trataba de mi mujer.
'No te lo vas a creer: esta noche tienes una fiesta de tu promoción en Córdoba. Esteban te ha escrito una carta urgente que acabo de recibir, porque no tenían tu email ni ninguna otra manera de contactar contigo...'
'Ostras...' (shock emocional).
Y así, el shock perduró hasta las seis de la mañana del día siguiente, que aturdido por los acontecimientos, recuerdos y memorias que se me antojaban perdidas ya en el tiempo (hace ya casi veinte años desde que me gradué, que se dice pronto), así como por la cantidad de alcohol ingerido y una garganta irritada por el hablar a voces con el ciento y la madre (con muchos de mis ex-colegas universitarios no había hablado tanto durante la carrera), me fui por fin a casa de mis padres a dormir...
..., cosa que no pude demasiado, ya que al cabo de varias horas me desperté con un fuerte resacón que me dejó completamente tirado e inutilizado durante el resto del domingo entero. Un día perdido de mis cuatro días de retiro. O ganado, según se mire. Está claro que no estoy ya para estos trotes, aunque de hecho nunca lo he estado, para qué lo voy a negar.
Y así, al día siguiente me vine de vuelta a un Londres otoñal, frío y húmedo, a cicatrizar las 'heridas' ocasionadas (o re-abiertas, quién sabe) durante uno de los fines de semana más extraños e inolvidables que recuerde.


lunes, 18 de octubre de 2010

HDR: ¿vamos progresando?

Desde que me 'encargaron' el trabajito éste de la boda, el uso del Photomátix me llena tanto de frustraciones como de placeres: a mí me siguen flipando los efectos del HDR, pero sin embargo reconozco que quizás al resto de la gente que pueda ver mis fotos no acaba por convencerle. De todas formas ahí sigo yo, a pié de cañón con la esperanza de que algún día, por muy lejano que sea, llegue a la meta del buen hacer.

Antes:

Después:



miércoles, 6 de octubre de 2010

Child benefit?

Pues parece que tienen la intención de cortar el grifo de una forma u otra, y qué menos que un gobierno conservador para hacerlo...
Hasta ahora en el UK te pagan una cantidad de dinero al mes por cada niño que traigas al mundo. Esa cantidad viene a ser de unas 50 libras por niño y por mes, con lo que para familias como la mía supone casi 150 libras así porque sí, sin pedirlo ni comerlo. Hay quien se pudiera tomar esto como un despilfarro del dinero público, ya que esta cantidad se paga sin tener en cuenta los ingresos de una familia, tanto si eres pobre como si no. Yo sin embargo lo veo de otra manera. Yo trabajo en el UK y pago mis impuestos correspondientes. Estos impuestos sirven para pagar todos los servicios que el estado provee, aunque ahora por lo visto también para pagar unas deudas gigantescas a banqueros millonarios que ¿estaban en bancarrota? En fin, por ahí no quiero ir por que la verdad es que yo de economía poco, así que mejor lo dejo que además me entra la mala leche.
El caso es que los impuestos se pagan de acuerdo a situación de cada uno. Si ganas más, o tienes más bienes, más tienes que pagar. Eso me parece justo. Ahora bien, ¿y si tienes hijos?, ¿tienes que pagar más o menos?. Los hijos cuestan un huevo, lo digo yo desde la certeza de mi propia experiencia. Y el estado, ¿quiere que la población crezca y tenga niños? ¿o prefiere que dejemos de reproducirnos? La tendencia de la población en el 'mundo desarrollado' es de tener cada vez menos hijos, sea por la razón que sea (...¿será por un efecto similar al del experimento del Sr.Calhoum?) Pues si lo que quisieran es frenar aún más el crecimiento de la población quizás sea una buena medida, ya que en igualdad de condiciones laborales, el nivel de vida de un soltero o una pareja sin niños es infinitamente superior que el de sus equivalentes pero en criando enanos, con lo que cualquiera con dos dedos de frente se lo piensa dos veces antes de meterse en el lío que es esto de tener una familia, con lo bien que se está sin niños...
Pero si lo que el gobierno quiere es estimular a la población para que siga reproduciéndose, para que reemplace una generación con otra nueva, para crear trabajadores que paguen las pensiones de una creciente población de jubilados, etc, etc, pues entonces lo que no puede hacer es quitar ayudas fiscales proporcionales al número de niños que cada uno tiene. Si nos quitan el child benefit éste (que en el fondo no es más que una devolución de parte de impuestos que ya hemos pagado), a mí me va a suponer de repente un 'gasto' (o falta de ingreso, que a efectos prácticos es lo mismo) mensual extra de 150 libras, como si de un mes para otro me subieran los impuestos en esa cantidad. Y si a eso se le suman los gastos y energía que ponemos en criar a nuestros hijos, pues entonces en comparación con los solteros y parejas sin niños salimos perdiendo. Para pagarle los bonus a cuatro banqueros...

De todas formas, releyendo estas líneas de arriba me doy cuenta de que, aunque realmente se está bien en esos momentos cuando los niños no están, yo ahora no sabría vivir sin ellos... Pero quizás sea mejor que me guarde el secreto no vaya a ser que el gobierno me quiera cobrar extra por disfrutar de mis propios hijos...

martes, 21 de septiembre de 2010

Uzbekiss... ¿dónde? (2)

Al principio de aquella relación entre esas dos familias hubo un brote de optimismo, o por lo menos esa fue la impresión que Beelci se llevó. Tanto su propia familia como la de Irene se alegraban mucho de que hubiesen encontrado a Aurora y Valerio allí en Londres, viviendo tan cerca de ellos y de unas circunstancias tan similares a la de sus propios hijos emigrados, aunque en realidad, existían diferencias tanto de personalidad  como de ideología que iban desde extremos ultra-conservador/ facha y católico-apostólico a izquierdista-rojillo/ ateo-pero-conformista, a pesar de las cuales, existía la armonía entre las dos parejas. Al fín y al cabo, era como tener el apoyo de tu propia familia cuando los necesitas, pensaba Beelci, sobre todo en cuestiones del cuidado de los niños, pero también en cuanto al aspecto social fuera de los contextos del colegio y trabajos.
Pero las cosas nunca son tan sencillas. La vida cambia constantemente, y después de un tiempo Valerio volvía a las andadas. Cambió de trabajo varias veces, hizo masters y otros cursos, y le entró el gusanillo de la publicación científica. Valerio se pasaba la mayor parte del tiempo ocupado tanto por su trabajo como por su cursillos y publicaciones. Aurora a menudo se quejaba a Irene de que apenas si podía contar con Valerio para temas de la casa o los niños. De hecho, Aurora e Irene pasaron a ser 'best friends', apoyándose mutuamente la una en la otra, 'marujeando' (como Beelci solía decir) casi a diario sobre la rutina de sus vidas. Algún que otro avispado aficionado a la biología evolutiva diría que se trataba simplemente de un comportamiento de acicalamiento mutuo entre dos hembras de primates. 

¿Sería entonces aquella situación la que hizo que se fueran a Uzbekistan?

(continuará)

lunes, 20 de septiembre de 2010

Uzbekiss... ¿dónde? (1)


Pues sí, al final se van de todas-todas. Aurora y Valerio, después de pasar unos ocho años en ésta ciudad de Londres han decidido que ya han tenido bastante con todo ésto (o que aquí no han prosperado lo suficiente) y harán las maletas, cogerán a los niños, y se largarán a Uzbekistán.
- Uzbekiss... ¿dónde?-, preguntó extrañado Beelci, amigo de la familia, al enterarse por primera vez de la noticia. El nombre de Uzbekistán se le antojaba a Beelci como algún país perdido de la mano de dios, en el culo del mundo por lo menos, cerca de ningún sitio por lo más. -Pero, ¿a vosotros qué se os ha perdido por aquellos lares?-, dijo Beelci una vez que, con el tiempo, se hizo con algo de información al respecto.
- A mí no me mires - dijo Aurora. - Esto es cosa de Valerio, que como te habrás podido dar cuenta después de todo este tiempo, es un culo inquieto.
Ese comentario de Aurora estaba ciertamente basado en la sólida experiencia de su convivencia con Valerio. De lo que Beelci sabía, esta pareja eran de los pocos profesionales a los que les iban las cosas 'como la seda': cuando aún vivían en España, ambos tenían buenos trabajos y bien pagados. Sin embargo, y según Aurora, Valerio llegó un punto en el que vió que no podía subir más dentro de la organización para la que trabajaba,  por lo menos dentro de una escala de tiempo razonable para él (aunque Beelci nunca llegó a entender lo que Valerio entendía como 'razonable'). En aquél lejano entonces, Valerio decidió que era hora de cambiar y se llevó consigo a Aurora y a sus dos hijos pequeños a otro país, donde prácticamente tendrían que empezar de cero. Por lo visto el cambio y el desafío le motivaban (-¿lo pondrá cachondo todo este follón en el que se meten?- se preguntaba a menudo Beelci). Ese otro país era el Reino Unido, y fue ahí mismo, a través de unos conocidos comunes, donde conocieron  a otra pareja que a todas luces se encontraban en las mismas circumstancias que ellos: dos profesionales de su misma edad, con dos niños también de la misma edad que sus hijos, y de origen español pero trabajando en Londres: se trataba de Beelci e Irene.

(continuará)

viernes, 20 de agosto de 2010

Una sobre los 'faith schools'

Fue hace ya más de siete años cuando por fin nos llegó el momento de buscar un colegio para nuestra primera hija, que en aquel entonces tenía cuatro años. Como me imagino que le pasará a la mayoría de los padres en similares circunstancias, uno tiende a buscar lo mejor que haya disponible dentro de los medios de los que uno tiene. Nosotros, al vivir lejos de nuestro país de origen, de nuestras familias y amigos 'de toda la vida', no disponíamos de otra información más que la que nos pudieran dar en su momento aquellos conocidos y amistades locales (niñeras, otras madres, etc).
En nuestro caso la elección se inclinó en principio hacia un colegio católico de la zona. Prácticamente todo el mundo consultado estaba de acuerdo con la buena reputación de dicho centro. Esta creencia se mantenía incluso entre los mismos ingleses protestantes y los no creyentes. Para aquel entonces la religión me tocaba las narices tanto o más que ahora, pero pensé que si el colegio tenía buena reputación, quizás mereciera la pena enviar a nuestros hijos allí. Al fin y al cabo, pensaba, la educación 'religiosa' siempre podría ser 'corregida' dentro del seno familiar.
Mandamos solicitudes para los colegios más cercanos a casa y también para el colegio católico, que estaba más lejos, incluso a sabiendas que, si aceptados, tendríamos que llevar a los niños en coche al cole, con todos los inconvenientes que ello supondría. De alguna manera, la reputación del colegio nos convencía por encima de otros inconvenientes...
..., menos por uno en particular. 
Junto con la solicitud de admisión en el colegio, uno debía demostrar que profesaba la fe católica. Eso suponía que teníamos que ir a misa los domingos y fiestas de guardar, de forma que, de alguna manera, el cura local pudiera dar evidencia de nuestra fe a los que decidían quién entraba y quién no, lo cual por una parte pudiera parecer lo más normal del mundo para un colegio que se denomina abierta y públicamente como católico. Sin embargo, había una cosa que no me acababa de cuadrar: este colegio en particular era (es) un colegio público, es decir, pagado por el estado, que somos todos. Cuando me dí cuenta del timo, de la absoluta desfachatez que tenían de ser capaces de seleccionar al alumnado de acuerdo a la religión, aún siendo un centro enteramente público, dije que no, que por ahí no pasaba, que a misa iría la madre que los parió, que yo no iría.
Y efectivamente, la madre que pario a mis hijos, con más carácter y determinación que yo (que no fe), acabó ese año yendo a misa todos los domingos y fiestas de guardar.
Todas las solicitudes mandadas fueron aceptadas. Tanto en los colegios cercanos a casa como en el católico. Iba llegando el momento de la verdad, había que decidirse por un colegio u otro. Con la duda y la fecha tope para la decisión final pisándonos los talones, a mi mujer sin embargo empezó a tocarle las narices tanto hacer el paripé con eso de ir a misa para demostrar tu fe, cuando en el fondo no la tenía...
Tuvimos suerte. Al final mis hijos fueron al mejor colegio disponible en nuestro entorno y dentro de los medios que teníamos en aquellos tiempos (y que no han cambiado mucho desde entonces). Otros niños conocidos sin embargo no fueron tan afortunados como los nuestros, y acabaron yendo al colegio católico.

Y como ellos, muchos otros, y cada vez más. En un país como el Reino Unido, que uno tenía idealizado como con uno de los sistemas educativos mejores del mundo, y resulta que hasta un tercio de los colegios públicos son religiosos y se comportan al igual que el católico de mi historia. Y todos pagados con los impuestos de todo el mundo, seamos religiosos o no.

No es justo que este sistema siga como está. Tenemos que hacer algo para cambiarlo. Nuestro futuro (es decir, nuestros hijos) está en juego.

PS. Todo esto me ha venido a cuento de leer este artículo en Amazing.es, y después ver el programa del Sr Richard Dawkins (es usted mi héroe, no me cansaré de decirlo) sobre los 'faith schools' en el Reino Unido.

miércoles, 21 de julio de 2010

BBC Panorama: acojona a cualquiera...

Cada vez que el programa de la BBC Panorama suelta una de sus informes 'undercover', los miembros de la profesión/ industria/ comercio/ o lo que sea de que trate el programa, se ponen la mar de nerviosos. Y no es para menos, ya que los periodistas de Panorama tienen la habilidad de descubrir o destapar situaciones que de alguna manera todo el mundo sospecha, pero que hasta ahora nadie había hecho nada al respecto.
Esta semana, el programa que emitirán mañana jueves tratará por lo visto con los veterinarios. A consecuencia de eso, la British Veterinary Association (BVA) ha emitido un comunicado 'urgente' a sus miembros para que se preparen por las posibles consecuencias, ¡aún sin saber el contenido del programa en cuestión!!. Enfín, enfín...
 

"Panorama programme about vets

We have now had confirmation from the BBC that the Panorama programme on the veterinary profession will be aired on Thursday 22nd July 2010 at 9pm on BBC1.

Although we have not seen the programme, we understand that it will feature undercover footage of alleged bad practice within veterinary practices. It is likely that your clients may have questions or concerns following the broadcast. Please take a look at our simple advice ahead of the programme.

The BVA will be providing a robust response to the programme after it has aired and we will be updating our website with further information.

BVA members can login to view more information on this page below."

martes, 20 de julio de 2010

La textura de Londres

¿Qué hacer cuando uno está en mitad de un atasco de tráfico y tiene la cámara de fotos a mano?


 Pues intentar captar la esencia del momento, escudriñar la textura de los edificios que te rodean, buscar su detalle...,


 a fin de cuentas no hay mucho más que hacer cuando estás en medio de uno de los atascos habituales en Londres

jueves, 10 de junio de 2010

Guía práctica para su bienestar mental

Pues sí, quién lo iba a decir, aquí en el UK, país reconocido como de amantes de los animales, la profesión de más riesgo en la que uno puede trabajar no es ni más ni menos que…, pues eso, la de veterinario.
Según las estadísticas oficiales sobre suicidios en los últimos 25 años, la proporción de veterinarios en el Reino Unido que muere por suicidio (a diferencia de otras causas) es de aproximadamente el doble que para otros profesionales similares, y unas cuatro veces la de la población en general. O por lo menos eso indica un tal David Bartram (un veterinario, por supuesto) en un artículo publicado en una revista británica profesional del ramo. Ante semejantes cifras, el Sr Bartram ha tenido a buen juicio el publicar en el mismo artículo las posibles razones que pudiesen dar explicación a semejantes datos, y de paso a hacer una pequeña lista con consejos para mejorar la salud mental del personal en general con la idea de que alguien con acceso a dicha lista se pueda beneficiar.
La salud o bienestar mental es más que esos momentos de felicidad o satisfacción que uno pueda experimentar de vez en cuando. Según el Sr Bartram, ‘es un estado dinámico en el que un individuo es capaz de desarrollar su potencial, trabajar productiva y creativamente, construir fuertes y positivas relaciones con los demás, y contribuir a su comunidad’ (casi ná). Prosigue el Sr Bartram diciendo que el bienestar mental es, en otras palabras, el sentirse bien y funcionar efectivamente, que no sé si será la traducción más apropiada de ‘feeling good and functioning effectively’, pero bueno, ahí queda.
Según el artículo, sólo las diferencias genéticas explican hasta la mitad de la variabilidad de la salud mental que existen entre los distintos individuos, mientras que las diferencias en las circunstancias de cada uno (salud, ingresos, ambiente en el trabajo o en casa, etc) sólo el 10% (!!??). Mientras tanto, los actos intencionales (¿existe el libre albedrío?…), explican el 40% restante, lo cual nos da a cada uno una cierta responsabilidad por nuestra propia salud mental, y se reconoce que todo esto es un proceso ‘activo’ y que no sólo está determinado por nuestra circunstancias o genes. O por lo menos eso es lo que los estudios del Sr Bartram parecen mostrarle.
La cosa no es para broma, tanto es así que el gobierno británico creó en su momento el ‘Foresight Project on Mental Capital and Wellbeing’, que no es más que un grupo de acciones basadas en evidencias científicas sólidas, que cada individuo puede hacer para mejorar su bienestar mental a diario. De la larga lista de acciones de probado efecto, hay cinco que de alguna manera sobresalen del resto, y que son las siguientes (siempre según el susodicho artículo):



  • CONECTAR: conéctate con la gente de tu alrededor, familia, amigos, colegas y vecinos, en casa, en el trabajo o en cualquier otro tipo de comunidad. Las relaciones sociales son, aparentemente, un factor crítico para nuestro bienestar mental (¿vale esto del blog, redes sociales, etc?).



  • MANTENTE ACTIVO: es más que sabido que el ejercicio regular mejora el estado de ánimo, y que se ha usado con éxito para reducir estados de depresión y ansiedad.



  • PRESTA ATENCIÓN: según indica el artículo, la práctica del ser consciente de las sensaciones, pensamientos y sentimientos que nos rodean (eso es meditación, ¿no?) también nos ayudará en nuestra salud mental. Saborea el momento



  • SIGUE APRENDIENDO TODA TU VIDA: el aprender estimula la interacción social e incrementa los sentimientos de autoestima, y mejor si es algo que le guste a uno en lugar de algo 'auto-impuesto' como para conseguir un 'status', premio, etc.



  • DA: o lo que es lo mismo, practica 'actos bondadosos aleatorios' (creo que la más dificil de las cinco tareas), desde cosas tan simples como el dar las gracias (de verdad) hasta unirse a algún grupo y hacer algo desinteresado por él. Actuar de forma altruista, vamos, sin esperar nada a cambio (bueno, no realmente, ya que en el fondo lo haríamos por nuestro propio bienestar mental, ¿no?)
Pues eso, mira que sencillito es esto de tener una buena salud/ bienestar mental. Y por lo visto, dicen que funciona...
Bueno, a menos que seas uno de ese 50% de la población al que sus genes se lo impiden, claro está (!?)...
, O un veterinario trabajando en el UK, of course (!!??)...

jueves, 20 de mayo de 2010

525.1: penita de código penal

Ojeando el 20minutos.es, veo que a Javier Khrae lo quieren empapelar por un video que hizo en el 78. La noticia hace referencia al Artículo 525.1 del Código Penal (español, por supuesto, aunque estoy seguro que en la UK tendrán legislación similar). Pues bien, googleando dicho artículo (no hay mucho going on in the office), aparece una muy interesante lista de enlaces que he hojeado para mi enriquecimiento mental y, por desgracia también, entristecimiento personal al ver que aún existe una legislación como ésta, y lo que es peor, gente que la pueda usar como arma contra la libertad de expresión. Enfín, enfin...

No me extiendo más porque ya hay gente que lo ha hecho con anterioridad mucho mejor de lo que yo jamás lo pudiera llegar a expresar. Lo que espero es que con el tiempo prevalezcan la lógica y el sentido común sobre las supersticiones, y que la ley, esa herramienta que tenemos para protegernos de nosotros mismos, sirva precísamente para eso.

"Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican"

sábado, 8 de mayo de 2010

Elecciones, varicela, y un 'impingement' del 'supraspinatus'

Para saber de las recientes elecciones inglesas que tanto han dado de comer a esos que viven de los medios de comunicación, aparte de leer sobre ellas en los sitios 'oficiales', vale la pena conocer otras opiniones. Elecciones curiosas donde las haya, que en este caso no han sido más que un 'background' de otras realidades más cercanas a uno, ya que en le fondo a mí ni me va ni me viene quién sea el que las gane: al fín de cuentas nos van a caer los mismos palos de una forma u otra, ¿no?
Varicela (chickenpox en inglis): así sin más, es una enfermedad de tipo vírico que la suelen padecer los niños. Al que le toca no le dejan ir al cole para que no le contagie al resto de los chavalines de la clase, incluso cuando ya sabes que posiblemente ha sido en el cole donde el nene la ha pillado. Más que nada es una enfermedad aparatosa, en la que le salen ronchitas por todo el cuerpo que más tarde acaban transformándose en vesiculitas, que a su vez se romperán y se secarán, de forma que en un par de semanas el niño está otra vez como si nunca hubiera pasado nada. Eso sí, mientras tanto, al chaval le pican las ronchitas cual picaduras de mosquito, con lo que hay que evitar en la medida de lo posible que se rasque demasiado y no causar más estropicio que el necesario (los anti-histamínicos valen para aliviar los síntomas). El caso es que el niño en cuestión se tiene que quedar en casita por un tiempo indeterminado ya que ni en el cole ni la guardería/ niñera, etc lo aceptarían para evitar riesgos de contagio (que no acabo de entender el problema que ello pudiera dar, pero bueno), y por todo ello los padres de la desdichada criatura tienen que acomodar/ alterar sus 'rutinas' para cuidar al enano de turno. En otras palabras, hacer malabares de nuevo para intentar controlar la situación de alguna manera (me acuerdo de la 'epifuckinglepsia', aunque por fortuna no se llegan a esos extremos...).
Por otra parte está el 'impingement'. El supraespinoso es un músculo piramidal que se origina en la fosa supraespinosa de la escápula (antiguamente omóplato), desde donde su tendón pasa el acromion por debajo y se fija en la punta de la tuberosidad mayor del húmero (antiguamente troquiter), o por lo menos eso dice la Wikipedia. Pues cuando pasa por debajo del acromion, a veces y a consecuencia de rasparse repetidamente contra la lámina del omóplato, dicho tendón de desgasta, debilita, desgarra, y crea tejido inflamado con adherencias, etc, y esto hace que te duela un huevo cuando mueves el brazo de cierta manera. Tanto que a menudo te despertarás por las noches por el dolorcito de los cojones...

Pues eso, circumstancias de la vida que dicen que la hace más interesante. Y un tiempo, frío, húmedo y miserable que no ayuda, que yo lo que quiero es irme a la huerta a que me de el aire en la cara, a ver si me despeja las ideas un poco...

lunes, 3 de mayo de 2010

El paraiso infernal

Por fin llegaron al paraíso. Después de tantas generaciones de soportar terribles hambrunas y enfermedades, de una lucha continua por la supervivencia de la especie, de un camino sin fin aparente que no llevaba a ninguna parte, por fin después de tanto tiempo, les fue concedido el derecho al paraíso, un universo que otrora se antojara como utópico y ahora sin embargo parecía ser real.
Al principio sólo eran unas pocas parejas, nerviosas ante lo desconocido, ante la incertidumbre al contemplar la grandiosidad del nuevo territorio lleno de nuevas oportunidades que se les presentaba ante sus ojos, un mundo de posibilidades en donde prosperar. En aquel mundo ellos tenían toda la comida y el agua que quisieran, suficiente para todos, cualquiera que fuese el número de esos 'todos'. No existía la enfermedad, simplemente uno se moría cuando llegaba al fin natural que su propio organismo le dictaba con la vejez. No hacía ni frío ni calor, el aire que respiraban era fresco y limpio, ni demasiado seco ni demasiado húmedo. No existían otras especies de seres vivos que pudieran ser considerados como una amenaza, ni depredadores, ni competidores, ni nadie a quien temer.
De esa manera, y a medida que esa inquietud inicial se fue convirtiendo en una confianza en el futuro,  los colonos empezaron a prosperar. Y a tener descendencia. Y sus descendientes siguieron disfrutando del paraíso. Y los descendientes de los descendientes también. Y así continuó por un tiempo. Creciendo de una manera que pareciese imparable... Sin embargo, y a pesar de todo, había una pequeña pega: aunque los recursos fueran en principio ilimitados, había uno que no: el espacio  disponible en ese edén no lo era. Era un mundo limitado. La única adversidad del paraíso.
Inicialmente pues, y como era de esperar, la población de los colonos creció rápidamente, duplicándose cada cierto tiempo. Nadie sospechaba lo que se les avecinaba (¿quién lo iba a imaginar?). Poco a poco todos los territorios del mundo fueron siendo ocupados, todas las posibles oportunidades explotadas, todos los rincones habitados. La sociedad que los colonos habían formado desde un principio empezó entonces a experimentar cambios inesperados en su estructura cuando todos los estratos sociales habían sido ocupados, todas las posibilidades de crecer agotadas, cuando simplemente no había más sitio para continuar expandiéndose.
Y ese fue el comienzo. El principio del fin del paraíso.
Algunos de los colonos empezaron por comportarse de una forma extraña, y esos comportamientos 'anomalos' fueron poco a poco extendiéndose entre todos. A los jóvenes se les descuidaba, dejándolos sin la protección habitual de los progenitores, con lo que su cambio hacia la madurez se vio también afectado, transformándose más tarde en adultos 'incapaces' y 'desequilibrados'. Las madres empezaron a volverse agresivas con sus hijos y los padres a desatender la progenie. De hecho, muchas de las futuras madres perdieron el interés en reproducirse, y otro tanto de lo mismo ocurrió con sus colegas masculinos, que en lugar de dedicarse a  las tareas más habituales hasta entonces, como el cortejo y la provisión para la familia en crecimiento, pasaban el tiempo comiendo, bebiendo, durmiendo, 'disfrutando' y, en definitiva, ocupándose de ellos mismos en solitario, en lugar de atender a sus parejas o las 'necesidades' del grupo. De alguna manera, y a pesar de la gran densidad de población que había en el mundo, sus habitantes se habían vuelto más solitarios que nunca antes. Eso sí, todos impecables, bien alimentados, sanos y hermosos..., aunque tristes y paranoicos, obsesionados y maniáticos. Los comportamientos se volvieron más y más errantes y 'absurdos'. La sexualidad también cambió, aumentando el número de individuos exclusivamente homosexuales, mientras que otros se volvían 'pansexuales' o hipersexuales. El abandono de los hijos llegó hasta tal punto que la mortalidad infantil creció a niveles nunca conocidos hasta entonces, lo cual, junto con la carencia de nuevos nacimientos provocó un colapso de la natalidad, y con ella también la sociedad. Algo había cambiado de forma irreversible: el comportamiento de los colonos en esa sociedad superpoblada ya no era el mismo que el de aquellos individuos originales a los que se les entregó el paraíso. Y, a pesar de que el mundo seguía proveyendo para todos, la sociedad colapsó como tal. Con el paso del tiempo, toda la población fue disminuyendo progresívamente hasta que el último superviviente de los colonos, mientras se acicalaba su bello pelaje y mirando de forma paranóica al resto del mundo, murió en su nido.

O por lo menos así cuentan las crónicas que describen el experimento del Sr Calhoun.

sábado, 17 de abril de 2010

Pebble-dash

No es oro todo lo que reluce, ni todo el oro tiene porqué relucir. De hecho, hay gente que lo gris y apagado lo consideren hasta bonito, tanto como para decorar los exteriores de sus casas con ello. Me refiero al pebble-dash.


Desde que vine a este país siempre me ha chocado el uso de este material para las fachadas de las casas, en particular aquellas de los suburbios.


No entiendo cómo es que en un país que se caracteriza por sus cielos grises la mayor parte del tiempo, sus ciudadanos hallan cogido en algún momento de su historia arquitectónica la moda de decorar las fachadas de sus casas con la mezcla de cemento y gravilla. ¿Será como una medida de camuflaje, para integrar más el edificio en el medio ambiente?, ¿o será cosa del carácter local que no quieren llamar la atención y pasar desapercibidos?


La verdad es que no tengo ni idea, pero el caso es que hay algo que me está pasando últimamente, y es que a fuerza de ver estas fachadas a diario, resulta que hasta me va gustando. A ver si va a ser verdad lo que dicen algunos de que padezco de algún síndrome psicológico de esos raros...

De hecho, desde que he empezado a procesar la fotos de una nueva manera encuentro que ahora lo veo todo  con otros ojos, que parece que a todo le puedo sacar su lado bueno, incluso a los grises suburbios londinenses. Y es que Londres no es sólo su centro, sino mucho más que él, y aunque no reluzca tanto como éste, a veces me parece que se pueda encontrar el mismo oro en sus barrios periféricos.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Pronóstico para diez días (Easter Break)

Aquí:

Allí:

Y después de ésto, todavía hay algunos que se preguntan de el porqué de la emigración masiva del UK hacia el sol durante lo que ellos llaman el 'Easter Break'. En fin, en fin...

sábado, 20 de marzo de 2010

Un poco de felicidad

Tal y como indica el genial Calpurnio en su viñeta semanal en 20minutos.es, la primavera parece que intenta llegar, incluso por aquí en Londres en donde, aunque hoy está haciendo el típico día gris y 'lloviznoso', por lo menos no hace ya tanto frío como hasta hace poco. Su viñeta me hace recordar los momentos breves pero esenciales de ese poquito de sol que al fin llega, y que cada cual aprovecha lo mejor que puede:

Asimismo, me encanta la referencia que hace a ese instante de felicidad perfecta, a esos momentos tan escasos como escurridizos, momentos como cuando estás a gusto con el grupo de personas que te rodean, o como cuando por fin entiendes aquel concepto que tanto trabajo te costaba descifrar, o al crear una imagen o un texto o cualquier cosa cuyo resultado te parece perfecto, o cuando te sientes querido de verdad, o cuando te valoran y aprecian en lo que haces..., o como cuando simplemente tienes un breve descanso después del curro, sentado al solecito de primavera con un café entre tus manos.


Son situaciones que por otra parte nos pueden llegar a producir muchísima frustración, pero no ellas en sí, sino cuando parece que vamos a llegar a ellas para de repente darnos de bruces con la cruda realidad y vemos cómo perdemos de nuevo ese breve encuentro con la felicidad...

Es raro, pero parece que hay tantas cosas que nos pueden hacer felices que cualquiera diría que es difícil no serlo, y aún así, la mayoría de nosotros aparentamos ser infelices la mayor parte de nuestro tiempo. ¿Qué pasa que la producción de dopamina en nuestros cerebros nos cuesta demasiado como para no poder disfrutar más de ella? ¿O que no es sólo cuestión de dopamina sino de algo más?, ¿o quizás es el aceptar la cruda realidad tal y como es en lugar de buscar esos momentos especiales lo que nos lleva a la felicidad perfecta? Hmm...

El mismo instante de felicidad perfecta, con café en mano (ahí estaba, aunque no se vea) y bajo un solecito primaveral, pero esta vez sin procesado digital alguno...

lunes, 15 de marzo de 2010

Dos comedias

Al igual que el post anterior, hoy hablaré de dos peliculitas que he visto hace poco (cortesía cómo no de cinetube.es, thank you!) y que me han encantado. Se trata de 'In the loop' y de 'Idiocracia', comedias muy distintas la una de la otra que además de gracia, te hacen pensar.

La primera va lo sumamente complicados que llegamos a ser los humanos, en particular en nuestras relaciones sociales dentro de las grandes organizaciones, empezando a nivel de oficina y acabando a nivel de gobiernos, etc. Por mucho que nos queramos creer que a otros niveles las personas se comportan de una forma más acorde a su 'status', en el fondo no somos más que animales sociales que intentan como mínimo mantenerse en el nivel que están, y como máximo subir y subir a cuesta de lo que sea y de quien sea. Igualico que lo que  se pudiera ver en cualquier otro grupo de animales sociales, con la diferencia que nosotros usamos nuestro elaborado lenguaje oral como nuestro medio principal para relacionarnos con nuestros congéneres, haciendo alianzas o imponiéndonos a los demás, pero que al fin y al cabo funciona igual que los gruñidos, mordiscos, gestos y pellizcos de, por ejemplo, los mandriles cuando un individuo se sale de 'su sitio'. Y no es que la película vaya de animales ni haga referencia a ellos ni mucho menos, pero me encantó ver las similaritudes que se me venían a la cabeza. En fin, eso, y que te ríes con una película que, por otra parte, no es la típica que hace chistes fáciles, sino que simplemente produce situaciones reales, más o menos exageradas.

La segunda película, 'Idiocracia' va siguiendo la premisa (por otra parte bastante simplista) de que, como consecuencia de la 'civilización humana actual', existe la tendencia de aquellos individuos con menos recursos, educación y, en definitiva, un coeficiente intelectual más bajo, a reproducirse a un ritmo mucho mayor que el de la otra parte de la población más 'inteligente'. Según la teoría de la evolución, semejante tendencia supondría, con el paso de los años y las generaciones, que la población humana se volviera completamente idiota con el paso del tiempo. Tanto es así que si un humano de inteligencia mediocre de hoy en día se hibernara/ congelara y fuese descongelado pasados 500 años, sería entonces el ser humano más inteligente de ese mundo futuro hipotético (y patético!)…, que es más o menos como se desarrolla la película. Hay gente que tiene miedo de que esta situación realmente pudiera ocurrir, y de hecho este mismo miedo ya nos ha afectado a los humanos con anterioridad, como cuando en el siglo pasado los americanos decidieron 'vasectomizar' a la fuerza a muchos de sus compatriotas con su programa de 'eugenics'. De todas formas, yo creo que, por fortuna, la evolución no es tan simple como se pinta en esta película, y aunque creamos que los 'tontos' se reproducen a un ritmo mayor que los 'listos', eso sólo es una pequeñísima parte de lo que en realidad todo el proceso evolutivo implica…
…, aunque bueno, por otra parte, y con esto de que la evolución es un proceso sumamente impredecible, ¡quién sabe si dentro de 500 añitos el futuro no sea como lo pintan ahí!

lunes, 22 de febrero de 2010

Ágora

Este pasado fin de semana vimos por fin la película de Ágora de Amenábar. Una película que disfruté de principio a fin, aunque por razones muy distintas de la otra cinta que más impacto me ha hecho últimamente, la de Avatar. Así como ésta te mantiene interesado más que nada por el espectáculo visual que es, Ágora me encantó por que es otro tipo de espectáculo: aquel que te hace pensar, darte cuenta de muchos aspectos de la naturaleza humana que, por fortuna o por desgracia, apenas a cambiado desde los tiempos de la caída del imperio romano. 
Veamos. Tenemos por ejemplo a Hipatia, hija de la alta sociedad romana de su momento, matemática, filósofa y astrónoma, mente preclara donde las hubiera en aquellos tiempos que, aunque intenta descifrar los misterios de la naturaleza que la rodea a través de la observación y el razonamiento, era incapaz de prescindir del concepto de la esclavitud que, entre otras cosas, seguramente le permitía mantenerse en su posición privilegiada de vida ‘regalada’ para así poder dedicarse a otras ocupaciones más elevadas que el mero trabajo para la subsistencia. Se me quedó grabada la frase que dice al principio de la película cuando se refiere a los esclavos en cuarto lugar en el 'orden de las cosas' (‘…personas, animales, cosas y esclavos…’). Aunque ella continuamente intenta aplicar la lógica y el sentido común para explicar el porqué del movimiento anómalo de las llamadas ‘errantes’ hasta tal punto que le quitaba el sueño, es por otra parte completamente ajena a la situación de ‘injusticia social’ que soportaban sus esclavos. Es más, esa situación parece que la entiende como algo ‘natural’ y por lo tanto perfectamente aceptable y entendible, no merecedero de ningún pensamiento al respecto. 
Por otra parte, sus discípulos, todos pertenecientes a la clase alta también, y de alguna manera pre-destinados a mantener su estatus social de alguna manera u otra. Sobre todo está Orestes, enamorado sin esperanza de Hipatia, que aunque acaba siendo el prefecto romano de Alejandría (con todo el poder que ello supondría), no tiene más remedio que declararse cristiano para mantenerse en el puesto con el apoyo de la creciente mayoría de cristianos, (aunque al final su amor por Hipatia le pierde). El claro ejemplo de político chaquetero que realmente pasa de complicarse la existencia más de la cuenta con tal de que le dejen disfrutar de su poder y alto estatus social, pero que en el fondo sigue teniendo algo de 'bueno'. 
Y bueno, me podría extender muchísimo describiendo lo que cada personaje me hizo pensar, pero acortaré el tema remitiéndome a los cristianos de la película y las similaritudes con la situación del islam en nuestro mundo occidental. En esta historia los cristianos muy bien pudieran ser descritos como los actuales extremistas islámicos, intolerantes a otras religiones y agresivos en la predicación de su religión (¿quizás una de las causas de su rápida expansión?). En aquel entonces el cristianismo creció tan rápidamente que de alguna manera 'desbordó' las previsiones de los estratos sociales establecidos, de forma que la única solución para la mayoría fue la de volverse cristiano (o morir en el 'desintento'). 
Hmm, ¿no dicen por ahí que el islamismo está creciendo a un ritmo acelerado, y que de seguir así Europa tendrá mayoría musulmana antes de mediados del presente siglo?. Si en aquel entonces la 'revolución cristiana' acabó con lo que quedaba del imperio romano y con la biblioteca de Alejandría, metiendo a la civilización humana occidental de entonces en una época oscura plagada por la falta de razón y lógica, y llena de oscuras y absurdas ideas religiosas, ¿qué será lo que nos depare la posible 'revolución islámica' que está al caer? ¿caerá nuestra biblioteca de Alejandría (i.e. Internet) con ella? ¿Volveran los conocimientos de la 'civilización occidental' a una 'edad media' intelectual otra vez?...
Bueno, es especular por especular. Quién sabe, aunque espero que no sea así...
… Y mientras tanto, el planeta Tierra sigue flotando en su trayectoria elíptica alrededor del Sol (como se ve repetidas veces durante la película), impasible a los acontecimientos minúsculos que se suceden causados por los microbios que pueblan su superficie, que somos todos nosotros.

jueves, 4 de febrero de 2010

Un poco de Unai con Photoshop



Fue pedirle demasiado al enano ése. Lo sabíamos pero en el fondo no lo queríamos admitir: igual con la motillo ésa llega hasta Zarautz sin pedir 'a los hombros' y sin quejarse... ¡Qué ilusos!

Y sin Photoshop:

sábado, 30 de enero de 2010

Un poco de perejil con Photoshop...


Esta plantita que tanto me ha llamado siempre la atención se llama Crithmum maritimum, y como se ve en la foto (y también como indica ese nombre), se da bien en el mar. Según la Wikipedia, se la conoce comúnmente como perejil o hinojo marítimo y, lo mejor de todo, ¡se puede comer!. La próxima vez que vaya a la costa la probaré, de eso no me cabe duda...
De todas formas no era esa la intención de esta nota, sino otra bien diferente, y es lo que se puede conseguir con Photoshop hoy en día. Quizás el ejemplo éste que yo expongo aquí no sea el más elocuente, y de hecho no hay más que mirar sitios como la galería del señor Joanot o la de su amigo Pablo Arias para darse cuenta de lo que son unos profesionales del tema: esta gente retoca fotos digitales que de otra manera serían vulgares y corrientes, y las convierten en auténticas maravillas visuales. No se trata ya de encuadres, enfoques, poses y demás técnicas tradicionales de fotografía a tener en cuenta en el momento de la foto, sino de que dentro de cada imagen que cada día se nos cruza delante de nuestras miradas hay siempre una belleza oculta, esperando sólo a que alguien la descubra. 
Y la verdad es que ir por ahí mirando el mundo con esta idea siempre en mente es un gustazo, te hace ver las cosas de otra manera.


viernes, 29 de enero de 2010

Once




Como se suele decir por ahí, hay que ver cómo pasa el tiempo, lo grandes que están ya estas tres amigas de toda la vida. Su vida, que no ha hecho nada más que empezar...
Este año será el último año en el que seguramente compartan el colegio: a partir del que viene lo más probable es que cada una inicie su rutina escolar en sitios distintos, separando sus caminos. Ellas lo saben, pero no lo saben. Ahora mismo creen que su amistad se mantendrá para siempre, y la verdad es que así me gustaría que fuese. Sin embargo, nadie lo puede decir. Quien sabe, a lo mejor con el Internet, sus redes sociales y demás inventos tecnológicos que nos aguardan a la vuelta de la esquina, ellas podrán seguir siendo 'best friends' para siempre. Mientras tanto, mientras os llega este futuro ya tan cercano, espero que disfrutéis al máximo estos días que os quedan juntas hasta las vacaciones del verano, vuestro último verano antes de la siguiente etapa en esta vida.

jueves, 14 de enero de 2010

Cosecha de invierno



Dicen que la mejor fecha para las chirivías o pastinacas (parnips para los ingleses) es el invierno, sobre todo después de una helada, que por lo visto hace que la raíz sea más dulce. La verdad es que no lo he comprobado, pero sí es cierto que esta hortaliza (que por cierto, antes de venir a este país no tenía ni idea de lo que era) es fundamental para mantener algo de 'sustento' a lo largo del invierno (claro, si no hubiera supermercados, etc). De hecho, dicen por ahí que ésta era la base de la alimentación de los nativos originales de estas islas antes de la introducción del cultivo de la patata con el 'descubrimiento' de América.
Junto a las chirivías tenemos unos puerros, también cultivo que aguanta lo que le echen, sobre todo las nevadas como las que hemos tenido estos días.

domingo, 10 de enero de 2010

Immigrantes 'ilegales'

Dicen por ahí que Europa ya no es lo que era, que la continua invasión de inmigrantes está cambiando el mundo en el que vivimos. Dicen que además de esa inmigración masiva, los inmigrantes se están reproduciendo a un ritmo que supera con creces al de los habitantes europeos originales, y que seguramente estos últimos lleguen a reducirse hasta tal punto que igual desaparecerán...
Eso o transformarse. Evolucionar. Cambiar de estrategia. Algo, o si no se corre el riesgo de extinción...


Psittacula krameri (cotorra de Kramer o de collar), especie originaria de algún lugar fuera de estas islas, vista hace unos días en el Clothworkers Wood (Greenwich, Londres)