Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

sábado, 20 de marzo de 2010

Un poco de felicidad

Tal y como indica el genial Calpurnio en su viñeta semanal en 20minutos.es, la primavera parece que intenta llegar, incluso por aquí en Londres en donde, aunque hoy está haciendo el típico día gris y 'lloviznoso', por lo menos no hace ya tanto frío como hasta hace poco. Su viñeta me hace recordar los momentos breves pero esenciales de ese poquito de sol que al fin llega, y que cada cual aprovecha lo mejor que puede:

Asimismo, me encanta la referencia que hace a ese instante de felicidad perfecta, a esos momentos tan escasos como escurridizos, momentos como cuando estás a gusto con el grupo de personas que te rodean, o como cuando por fin entiendes aquel concepto que tanto trabajo te costaba descifrar, o al crear una imagen o un texto o cualquier cosa cuyo resultado te parece perfecto, o cuando te sientes querido de verdad, o cuando te valoran y aprecian en lo que haces..., o como cuando simplemente tienes un breve descanso después del curro, sentado al solecito de primavera con un café entre tus manos.


Son situaciones que por otra parte nos pueden llegar a producir muchísima frustración, pero no ellas en sí, sino cuando parece que vamos a llegar a ellas para de repente darnos de bruces con la cruda realidad y vemos cómo perdemos de nuevo ese breve encuentro con la felicidad...

Es raro, pero parece que hay tantas cosas que nos pueden hacer felices que cualquiera diría que es difícil no serlo, y aún así, la mayoría de nosotros aparentamos ser infelices la mayor parte de nuestro tiempo. ¿Qué pasa que la producción de dopamina en nuestros cerebros nos cuesta demasiado como para no poder disfrutar más de ella? ¿O que no es sólo cuestión de dopamina sino de algo más?, ¿o quizás es el aceptar la cruda realidad tal y como es en lugar de buscar esos momentos especiales lo que nos lleva a la felicidad perfecta? Hmm...

El mismo instante de felicidad perfecta, con café en mano (ahí estaba, aunque no se vea) y bajo un solecito primaveral, pero esta vez sin procesado digital alguno...

6 comentarios:

  1. yo soy de las que aparento ser feliz casi siempre! y esta vez las apariencias no engañan :)

    Feliz entrada en la primavera.

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  2. Pos me alegro mucho por tí. Feliz entrada en la primavera para tí tambien.

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  3. Muy buena reflexión. Difícil concepto el de felicidad...
    Supongo que nuestro problema está en que intentamos convertir un estado temporal en algo permanente, cuando simplemente no es posible.

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  4. En la primera foto pareces un cuadro de Lucien Freud!:)
    Pero parece que la primavera nos inspira a ambos pensar en 'esos momentos'...

    Mira esto, es de lo mejorcito que he leído últimamente... si es que sigues por esta vía... http://www.amazon.co.uk/Journey-Extraordinary-Healing-Setting-Yourself/dp/0722538391/ref=sr_1_1?ie=UTF8&s=books&qid=1269805993&sr=8-1

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  5. Vanessa, tú lo has dicho, simplemente no es posible, aunque ¿quizás sólo aceptando esa 'temporalidad' sea suficiente?
    Cristina: ¿Lucien Freud?!!!

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  6. sip, supongo que es lo que nos queda o... qué demonios? vamos a rendirnos tan pronto??? sigamos buscando, quizás algún día la encontremos :P

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