Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

martes, 21 de septiembre de 2010

Uzbekiss... ¿dónde? (2)

Al principio de aquella relación entre esas dos familias hubo un brote de optimismo, o por lo menos esa fue la impresión que Beelci se llevó. Tanto su propia familia como la de Irene se alegraban mucho de que hubiesen encontrado a Aurora y Valerio allí en Londres, viviendo tan cerca de ellos y de unas circunstancias tan similares a la de sus propios hijos emigrados, aunque en realidad, existían diferencias tanto de personalidad  como de ideología que iban desde extremos ultra-conservador/ facha y católico-apostólico a izquierdista-rojillo/ ateo-pero-conformista, a pesar de las cuales, existía la armonía entre las dos parejas. Al fín y al cabo, era como tener el apoyo de tu propia familia cuando los necesitas, pensaba Beelci, sobre todo en cuestiones del cuidado de los niños, pero también en cuanto al aspecto social fuera de los contextos del colegio y trabajos.
Pero las cosas nunca son tan sencillas. La vida cambia constantemente, y después de un tiempo Valerio volvía a las andadas. Cambió de trabajo varias veces, hizo masters y otros cursos, y le entró el gusanillo de la publicación científica. Valerio se pasaba la mayor parte del tiempo ocupado tanto por su trabajo como por su cursillos y publicaciones. Aurora a menudo se quejaba a Irene de que apenas si podía contar con Valerio para temas de la casa o los niños. De hecho, Aurora e Irene pasaron a ser 'best friends', apoyándose mutuamente la una en la otra, 'marujeando' (como Beelci solía decir) casi a diario sobre la rutina de sus vidas. Algún que otro avispado aficionado a la biología evolutiva diría que se trataba simplemente de un comportamiento de acicalamiento mutuo entre dos hembras de primates. 

¿Sería entonces aquella situación la que hizo que se fueran a Uzbekistan?

(continuará)

lunes, 20 de septiembre de 2010

Uzbekiss... ¿dónde? (1)


Pues sí, al final se van de todas-todas. Aurora y Valerio, después de pasar unos ocho años en ésta ciudad de Londres han decidido que ya han tenido bastante con todo ésto (o que aquí no han prosperado lo suficiente) y harán las maletas, cogerán a los niños, y se largarán a Uzbekistán.
- Uzbekiss... ¿dónde?-, preguntó extrañado Beelci, amigo de la familia, al enterarse por primera vez de la noticia. El nombre de Uzbekistán se le antojaba a Beelci como algún país perdido de la mano de dios, en el culo del mundo por lo menos, cerca de ningún sitio por lo más. -Pero, ¿a vosotros qué se os ha perdido por aquellos lares?-, dijo Beelci una vez que, con el tiempo, se hizo con algo de información al respecto.
- A mí no me mires - dijo Aurora. - Esto es cosa de Valerio, que como te habrás podido dar cuenta después de todo este tiempo, es un culo inquieto.
Ese comentario de Aurora estaba ciertamente basado en la sólida experiencia de su convivencia con Valerio. De lo que Beelci sabía, esta pareja eran de los pocos profesionales a los que les iban las cosas 'como la seda': cuando aún vivían en España, ambos tenían buenos trabajos y bien pagados. Sin embargo, y según Aurora, Valerio llegó un punto en el que vió que no podía subir más dentro de la organización para la que trabajaba,  por lo menos dentro de una escala de tiempo razonable para él (aunque Beelci nunca llegó a entender lo que Valerio entendía como 'razonable'). En aquél lejano entonces, Valerio decidió que era hora de cambiar y se llevó consigo a Aurora y a sus dos hijos pequeños a otro país, donde prácticamente tendrían que empezar de cero. Por lo visto el cambio y el desafío le motivaban (-¿lo pondrá cachondo todo este follón en el que se meten?- se preguntaba a menudo Beelci). Ese otro país era el Reino Unido, y fue ahí mismo, a través de unos conocidos comunes, donde conocieron  a otra pareja que a todas luces se encontraban en las mismas circumstancias que ellos: dos profesionales de su misma edad, con dos niños también de la misma edad que sus hijos, y de origen español pero trabajando en Londres: se trataba de Beelci e Irene.

(continuará)