Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Uzbekiss... ¿dónde? (1)


Pues sí, al final se van de todas-todas. Aurora y Valerio, después de pasar unos ocho años en ésta ciudad de Londres han decidido que ya han tenido bastante con todo ésto (o que aquí no han prosperado lo suficiente) y harán las maletas, cogerán a los niños, y se largarán a Uzbekistán.
- Uzbekiss... ¿dónde?-, preguntó extrañado Beelci, amigo de la familia, al enterarse por primera vez de la noticia. El nombre de Uzbekistán se le antojaba a Beelci como algún país perdido de la mano de dios, en el culo del mundo por lo menos, cerca de ningún sitio por lo más. -Pero, ¿a vosotros qué se os ha perdido por aquellos lares?-, dijo Beelci una vez que, con el tiempo, se hizo con algo de información al respecto.
- A mí no me mires - dijo Aurora. - Esto es cosa de Valerio, que como te habrás podido dar cuenta después de todo este tiempo, es un culo inquieto.
Ese comentario de Aurora estaba ciertamente basado en la sólida experiencia de su convivencia con Valerio. De lo que Beelci sabía, esta pareja eran de los pocos profesionales a los que les iban las cosas 'como la seda': cuando aún vivían en España, ambos tenían buenos trabajos y bien pagados. Sin embargo, y según Aurora, Valerio llegó un punto en el que vió que no podía subir más dentro de la organización para la que trabajaba,  por lo menos dentro de una escala de tiempo razonable para él (aunque Beelci nunca llegó a entender lo que Valerio entendía como 'razonable'). En aquél lejano entonces, Valerio decidió que era hora de cambiar y se llevó consigo a Aurora y a sus dos hijos pequeños a otro país, donde prácticamente tendrían que empezar de cero. Por lo visto el cambio y el desafío le motivaban (-¿lo pondrá cachondo todo este follón en el que se meten?- se preguntaba a menudo Beelci). Ese otro país era el Reino Unido, y fue ahí mismo, a través de unos conocidos comunes, donde conocieron  a otra pareja que a todas luces se encontraban en las mismas circumstancias que ellos: dos profesionales de su misma edad, con dos niños también de la misma edad que sus hijos, y de origen español pero trabajando en Londres: se trataba de Beelci e Irene.

(continuará)

3 comentarios:

  1. En época de bonanza no importa cambiar para mejorar.. pero ahora con tanta crisis, y con niños pequeños... yo lo pensaría mucho más, claro que emigrar a un pais en desarrollo puede ser mucho mejor que emigrar a uno desarrollado pero en crisis.

    Uzbequistan está entre Rusia y mongolia.... nepal..por el centro de Asia no? ejm.. a ver si me estoy colando.

    :) Por cierto, cómo va el huerto?

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  2. El cambio para mejorar es lo que todos buscamos siempre, no?. Lo que pasa es que a veces la gente se ciega con la esperanza de que el cambio será a mejor, aún cuando casi toda la evidencia apunta a lo contrario. De todas formas, es inútil intentar descifrar las repercusiones que un cambio de país, de trabajo, de hogar, de entorno social, etc, tendrán sobre los que en teoría son los seres más importantes para uno: los hijos...

    El huerto ahí está, tirando, y esperando a que escriba sobre él, cosa que tengo la intención de hacer algún que otro día de éstos.

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  3. Sí. Cuando se tienen hijos todo es mucho mas complicado de decidir.

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