Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Dos minutitos

Jueves once de Noviembre, a mitad de mañana:
-'It's about time, isn't it?', va y suelta Denise levantándose de su mesa y dirigiéndose hacia la tele de la oficina. Ni idea de lo que estaba hablando. Imaginaba que se trataba de uno de esos 'chat shows' super cutres que ponen en la tele en la que el presentador se ensaña con algún que otro pobre desgraciado que, por razones que nunca entenderé muy bien, van a un estudio de television para ser 'crucificados' en vivo y en directo.
-'Today's the eleventh day of the eleventh month...', escucho que dice la tele. Entonces será eso, el día ése que a los ingleses les da por ponerse solemnes para recordar a sus valientes soldados caídos en cualquiera de las gloriosas batallas que el imperio británico se ha visto involucrado en la historia reciente. Algo digno de recordar, por supuesto, me digo para mis adentros.
Por lo visto van a guardar un par de minutos de silencio para las once en punto. No es que sea la primera vez que lo presencio, pero me temo que hace quizás varios años que, por la razón que sea, ese preciso intervalo de tiempo me ha pillado..., ¿cómo diría yo? ¿distraído? No sé, pero vamos, que se me ha pasado y de ahí que ya ni me acordara. Pero esta vez no me he podido escapar.
-'Please everybody quiet now', dice Matt poniendo el volumen de la tele más alto para escuchar mejor... ¿el silencio?.
Pues bueno, no voy a ser yo el que de la nota, y por supuesto, y por respeto al resto de la gente de la oficina que parece tomarse la cosa muy en serio, me mantengo callado esos dos minutitos. Aunque como estoy bastante liado y tengo el ordenador delante, sigo con lo que estaba. Eso sí, tecleando con cuidado y lo mínimo para no dar el cante.
Pasan los dos minutillos volando, casi ni me enteré salvo por que de repente suenan unas trompetas por televisión que, a modo de despertador, sacan a la población de mi oficina del trance al que al parecer estaban sometidos. Yo sigo con lo mío. Mis colegas reanudan el murmullo general de la oficina, y de fondo oigo a Denise pronunciar mi nombre y decir algo como que yo no he parado completamente durante esos dos minutos pasados. De repente, yo que estaba tan tranquilo en 'my little world' como a veces dicen, veo que soy el centro de atención de la oficina. Matt toma la palabra:
-'I can't believe that you don't give a shit about all this...'
-'What?', respondo. 'What are you on about?'
-'It's you', Matt continuó. Y entonces empezó a echarme en cara mi falta de respeto y consideración para con  los demás, que seguramente yo preferiría que hubiesen ganado los nazis, que si conformista, pacifista de pacotilla (lo dijo en inglés, pero no recuerdo las palabras exactas), etc, etc.
-'Matt', empecé a responder, 'I kept quiet for those two minutes despite the fact that I am don't like this type of tradition or whatever you call it...'. Intenté explicar mi punto de vista pero en aquel momento me di cuenta que estaba solo contra el resto de la oficina. Matt tenía una gran ventaja y con cierta actitud 'bullish' dio la 'conversación' por terminada, con la aprobación general del resto de la peña. Nada que hacer al respecto. Y mucho menos con mi poca labia en estas situaciones.

Está decidido: la próxima vez que me encuentre en esta situación me levanto directamente y me voy al baño a expresar tranquilamente lo que opino al respecto. Y después me quedaré tan a gusto, sin olvidarme de tirar de la cadena, por supuesto...