Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

domingo, 26 de mayo de 2013

Tenemos Esto Raro, Ruidoso, Odioso y Real

Otra vez mandando postalitas al mundo entero, más recuerdos desde Londres para que la gente hable de lo que pasa por aquí. Otra vez el uso abusivo de una palabra, terrorista, y otra vez unos medios de comunicación que no han hecho más que echarle leña al fuego. Por fortuna, y gracias a la cierta libertad de expresión que todavía disfrutamos en este país, hay gente que todavía piensa con un poco de sensatez:, como Glenn Greenwald en The Guardian. Por desgracia, y por otra parte, como ya comentara el pobre Giskard Reventlov en aquel su futuro hipotético,
no es la razón la que es contagiosa, sino la emoción. Y cuanto mayor sea el grupo de gente, más fácilmente se la convence por la emoción que por la razón, y de ahí que como las emociones son pocas y las razones suelen ser muchas, el comportamiento de una masa de gente es más fácil de manipular/ predecir que el comportamiento de una sola persona, cosa que, estoy seguro, muchos de nuestros políticos saben muy bien.

Pero en fin, dejémonos de 'psicohistoria' que no nos llevará a ninguna parte, y mientras tanto, sigamos aquí el resto a pie de cañón como se suele decir, con más miedo por los cambios que se avecinan que por cualquier otra nimiedad: los recortes en el curro, el cambio climático y la incertidumbre que conlleva, la crisis económica y cómo está afectando a la familia que está en España. Pero bueno, con todo y con eso, seguimos siendo una parte de los humanos privilegiados que pueblan este planeta. Ojalá que nos dure para siempre. Y ojalá sigamos esquivando a esos meteoritos, tsunamis, terremotos, accidentes, fanáticos y otros avatares impredecibles que el destino despacha de vez en cuando para mantenernos a todos un poco más en vilo.