Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

lunes, 28 de abril de 2014

Sobre la edad de la Tierra y otros menesteres

El otro día me vi uno de los últimos capítulos de la nueva serie de Cosmos que trataba sobre la edad de la tierra. Un documental excelente, como cualquier otro de la misma serie. Un documental que como muchos otros me hace pensar, quizás más de la cuenta (aunque según mi mujer, definitivamente más de la cuenta).
Fue un tal Clair Patterson el que a base de trabajar como un mico toda su vida descubrió que la 'edad' exacta de la tierra es de unos 4.55 mil millones de años, 70 millones más o menos. Curiosamente, la información y el trabajo que le llevó a ese mismo conocimiento también le llevó a descubrir la contaminación a nivel mundial causada por el plomo de la gasolina, y de ahí, y después de luchar contra las multinacionales petroleras, consiguió que se prohibiera el uso de plomo en la gasolina. El tal Patterson, un completo desconocido para cualquiera de nosotros, posiblemente salvó de intoxicación con plomo a cientos (o miles?) de millones de intoxicación con plomo. Un poco de historia que yo he vivido, aunque sin darme cuenta, ya que aún recuerdo cuando las gasolinas que se vendían en cualquier sitio eran simplemente la 'normal' y la 'súper', y nadie decía nada sobre el plomo que todo el mundo se estaba tragando con el humo de los coches. Nadie lo cuestionaba: las cosas eran simplemente así y porqué cambiarlas.Hoy en día, el cambio climático es un fenómeno global al igual que lo fue la contaminación mundial de plomo, y curiosamente también está causado básicamente por los mismos agentes. Sin embargo, y a pesar de que prácticamente nadie niega ahora que la causa del cambio climático es el aumento del CO2, y que dicho cambio puede tener consecuencias catastróficas, parece que apenas hay interés alguno en prohibir los combustibles fósiles causantes del mismo, y que ni siquiera nosotros mismos tengamos ganas o intenciones de cambiar. Los problemas del día a día son muchos, y parece que tener que pensar además en evitar el despilfarro de energía que provoque a su vez la liberación de CO2 en la atmósfera, etc., etc., es como demasiado pensar, ¿no?. Es más, es que cuando por casualidad sacas el tema en una conversación lo llevas claro: ya está de nuevo el pesao éste con la ecología, que se va a acabar el mundo, que tenemos que hacer algo para el futuro de nuestro hijos... ¡Ayy dioss!, ¡vete con el cuento a otra parte!!
En realidad quiero pensar que es la inercia de nuestra forma de vida la que parece que nos impide cambiar, aunque sepamos que deberíamos cambiar en nuestros hábitos consumistas y demás. Por otra parte esta el eterno pesimista que vive en mí que me dice: '¿Homo sapiens? No tan sabio diría yo...'