Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

martes, 9 de junio de 2015

Midlife crisis

A mitad de camino. Ni muy viejo ni demasiado joven. Ni alto ni bajo, ni guapo ni feo, ni calvo ni con melena, ni gordo ni..., bueno, un poco canijo quizás, pero algo blandengue, para compensar for la falta de gordura. Ni rico ni pobre, ni demasiado estúpido y/o inteligente, ni tímido ni tampoco demasiado atrevido. Ni bueno ni malo, con buen gusto..., o quizás no...Ni popular ni un total desconocido, ni un aburrido pero tampoco la alegría de la fiesta, decidido pero a la vez con mis dudas... Etc. Etc.
Mediocre, en otras palabras. Después de 17637 días de vida en este planeta, de los cuales 3669 pertenecen al periodo de este 'diario', a lo más que puedo aspirar es a reconocer lo poco que sé de casi nada. Que soy una pequeña llama química que todavía se mantiene prendida, pero que a medida que se le acumulan las cenizas disminuye su energía de una forma lenta pero inexorable. Que todo, abolutamente todo, es relativo. Depende del punto de vista que uno quiera escojer para opinar. ¿Por qué estoy escribiendo aquí? ¿A quién le importa esto? ¿Es que acaso pretendo inmortalizar mi espíritu de alguna manera ahora que ya no creo en el espíritu ni en el "más allá"? Quizás por que en el fondo tenga miedo de abandonar lo que ya he empezado. Miedo al cambio, al vacío, a morir. Pero da igual, ¿no? Debería darme igual, ¿no? Pero no es así. Todo es relativo, pero a su vez nada es tan simple, todo es sumamente complejo, depende (de nuevo) del punto de vista...
En fín, es inútil intentar seguir con esto. Ahora bajaré al salón, pondré la tele, mi mujer estará a mi lado pero no junto a mí, leyendo algún libro, y yo me aburriré un rato con lo que me pongan en la tele hasta que me entre sueño. Y de ahí a la cama para empezar mañana de nuevo con un poco más de lo mismo. Por que todavía estoy a mitad de camino. Y me queda mucho por andar.